El
alcalde de Porvenir, Gabriel Parada, hizo un emplazamiento al Gobierno
para que entregue una solución efectiva a la situación que enfrentan
casi dos mil trabajadores directos e indirectos de Nova Austral en la
capital fueguina.
Parada
sostiene que está consciente de las acusaciones que pesan sobre la
acuícola, pero afirmó que toda esta situación de incertidumbre afecta
profundamente a una comunidad, como Porvenir. “Estamos en una situación
que es ambigua desde el punto de vista de las soluciones que se han ido
dando y que se mezclan con soluciones normativas, ambientales y
políticas y que tienen en ascuas y mucha incertidumbre no solo a los
trabajadores sino a la comuna”.
Parada
agregó que “no es una defensa de la empresa, lo que estamos defendiendo
son puestos de trabajo. Nosotros hemos tenido crisis como comuna en
décadas pasadas, donde se ha visto en riesgo el poblamiento de la comuna
producto de la falta de empleo, entonces no queremos volver a repetir
esas escenas que tuvimos en el pasado, en el sentido de tener que estar
en vilo pidiendo que se creen fuentes laborales”.
– La empresa ha pedido abrir determinados centros y el Gobierno ha insistido en que sean otros. ¿Qué opina al respecto?
“Aquí,
hay un problema entre el Estado y la empresa, que tienen que resolver.
Si la empresa fue negligente en su accionar con el medioambiente y el
Estado no llegó en los tiempos precisos para poder fiscalizar, tienen
que generar una solución al desempleo que se está generando en Porvenir.
Ambos están en deuda y esa deuda no la pueden pagar los trabajadores”.
También
recordó el factor geopolítico que significa apoyar a las familias que
han optado por vivir en la Isla de Tierra del Fuego y con ello hacer
soberanía.
– ¿Qué más puede hacer el Estado?
“Tiene
que buscar una salida, si no es una salida normativa ambiental,
entonces buscar una salida política al tema. No deja de ser que más del
50 por ciento de las personas dependen de empleos directos e indirectos
de la actividad acuícola y eso significa
una catástrofe social, productiva y económica, que se va a producir si
no se logra producir un acuerdo que permita hacer viable la actividad
productiva que hay en la comuna y que es capaz de absorber esa cantidad de gente trabajando”.
– El Gobierno dijo que la empresa puede pedir la autorización de dos centros…
“Sí, pero la empresa y los trabajadores han dicho que esos dos centros no son capaces de entregar una
producción para mantener la cantidad de empleo que se necesitan en la
comuna… Si no queremos industria acuícola, ya, bien, digámoslo, pero
¿cuál es el plan B, porque no nos podemos desentender de la situación
que está viviendo actividad acuícola no solo en la comuna, sino también
en todo el sur, producto que estas leyes que no han cumplido con los
objetivos con que estaban hechas y todo eso repercute en los
trabajadores”.