Las infracciones cursadas el jueves a cuatro buses de Vía Austral por circular con uno de sus neumáticos desgastado, es producto de los controles diarios que realiza el equipo de fiscalización al transporte mayor y menor de pasajeros en Punta Arenas.
Este tipo de controles ha permitido que la autoridad de Transportes tenga un completo panorama de lo que ocurre con la frecuencia, regularidad y puntualidad de los microbuses de Vía Austral (ex Movigas), variables que inciden en el pago mensual que se hace a la empresa de acuerdo con el contrato.
Según explicó ayer el seremi de Transportes, Gabriel Muñoz, cada mes se le debería pagar al nuevo operador $ 264 millones, aproximadamente, cifra que no ha alcanzado a recibir, dado que de acuerdo con los cálculos realizados no han tenido un cumplimiento del ciento por ciento en cada una de las líneas. De tal manera que mientras no mejoren, no recibirán el pago completo.
“Ya notificamos a la empresa que a contar del 1 de abril tienen que generar una mayor regularidad de flujo. Obviamente, no vamos a tener resultados en forma inmediata, pero va a significar para el operador que tenga que mejorar el servicio. Al colocarles más exigencias, van a tener que ir mejorando cada vez más la regularidad, que es la distancia entre los buses. Para ello, les cambiamos los puntos de control y los acercamos un poco más. La regularidad es una de las falencias que hoy día tienen en el cumplimiento”, precisó el seremi Muñoz.
Doble control
Consultado el seremi de Transportes acerca de si ya habían efectuado descuentos por incumplimiento, respondió que “sí, efectivamente. Si hoy tienen un cumplimiento de 87 por ciento, ese es el porcentaje que se les paga del total mensual, que asciende a $ 264 millones”.
Agregó que “hay una gran diferencia entre el contrato actual y el anterior, cada salida y cada frecuencia son controladas por el sistema. Anteriormente, lo único que podíamos hacer era dar cumplimiento de acuerdo con lo que nuestros fiscalizadores hacían durante el día. Ahora, controlan, verifican y nosotros después comprobamos con el sistema cómo están. Es decir, hay un doble control”.