La situación por la que está pasando el país afecta a todos las personas, pero en su mayoría a los niños y adolescentes e incluso adultos mayores.
El cómo abordar la situación no es un tema sencillo para muchos padres que también les pueden transmitir la angustia a sus pequeños sin darse cuenta y podrían producir -según los especialistas- algún efecto postraumático.
El sicólogo clínico y terapeuta familiar Enzo Arias explicó que lo primero que hay que hacer cuando un menor se encuentra atemorizado es “explicarle que esto es una situación de emergencia que no lo implica a él y que la situación cambiará prontamente para que pueda decir lo que piensa y siente”, dijo.
El profesional afirma que los padres también tienen que mostrarle seguridad a sus hijos, porque “ellos también sienten miedo de que a los padres les pueda pasar algo y también transmitirle el sentimiento de que a los menores no les va a pasar nada”.
Noticias
Arias agrega que una de las ideas es que no vean tantas noticias sobre lo que está pasando, porque “es cierto que nosotros hemos vivido varias situaciones de conflicto (Magallanes), pero lo que uno ve en la televisión del norte es más grave todavía y creo que es bueno restringir la televisión. Otro factor es que los niños puedan normalizar su vida y que vayan a sus colegios o al jardín, para que se distraigan y puedan ir saliendo de esta situación de estrés”, señaló Arias.
Redes sociales
El sicólogo de la Unidad Hospitalaria de Cuidados Intensivos Psiquiátricos del Hospital Clínico de Magallanes (HCM), Mario Pascual, advirtió que hoy en día todos los menores están conectados a las redes sociales y considera que no es lo más adecuado, “pero no los podemos negar y de alguna u otra manera se están enterando de situaciones que incluso son mucho más violentas. Por lo tanto, es importante conversar sobre lo que está sucediendo, porque al final se van a dar cuenta de que algo les estamos ocultando y eso es más traumático”.
¿Cuándo consultar a un profesional?
Pascual dijo que lo fundamental es llevar una vida normal, para que no se generen situaciones de estrés agudo o postraumático. “Si nosotros vemos que hay dificultad en el sueño, pesadillas o angustias, evidentemente los padres tienen que recurrir con sus hijos a algún profesional”, concluyó.