Hay temas que son tabú en las sociedades, Chile incluido, siendo el de cómo abordar la educación sexual en las aulas uno de ellos.
Así lo reveló una encuesta realizada por la Asociación Chilena de Protección a la Familia (Aprofa), que arrojó una cifra negra que pone en evidencia las debilidades de los docentes y funcionarios de los colegios públicos, los cuales admitieron no sentirse capacitados para ofrecer una clase sobre educación sexual a sus alumnos.
Un no despreciable 53,7 por ciento reconoció que la educación sexual es un aspecto de la docencia complejo, que nunca han recibido capacitación para tratarlo en las salas, porque además existe un tema de confianza, pues los adolescentes se cohíben frente al tema con el profesor.
“Estamos al debe”
El seremi (s) de Educación, el profesor Francio Meneses, reafirma lo expuesto por la encuesta, aun cuando advierte que desconoce el estudio aludido, “pero efectivamente estamos al debe respecto de eso”.
La jefa del área de programas de Aprofa, María de los Ángeles Bravo, explicó que el sondeo lo realizaron durante una capacitación a docentes, fruto de un convenio con el Ministerio de Educación (Mineduc). “La idea de estos encuentros era generar herramientas y competencias, transmitirles cierta metodología para que pudieran trabajar educación en sexualidad en las aulas.
En ese contexto hicimos la encuesta y aparecieron estas cifras más bien preocupantes y desafiantes, de que no se sienten capaces de entregar educación sexual”.
En sintonía con lo expuesto por la directiva de Aprofa, el seremi (s) puntualizó que “siempre ha sido bastante complejo para Educación abordar el tema sexual en los colegios”.
Las causas
Para María de los Ángeles Bravo, el origen de la incapacidad que reconocen los profesores en la encuesta es posible encontrarlo, por una parte, en la educación formal docente impartida en las diversas universidades, que no incluye este tipo de temas ni entrega estrategias en la formación. Otra causa sería que existe debilidad en las políticas públicas sobre la materia.
“No es que haya nada, es que hay una debilidad. La Ley 20.418 obliga a los establecimientos educacionales a tener una programa de educación sexual desde primero medio. Los colegios y liceos se ven tensionados con esta ley, no se sienten completamente apoyados, porque los docentes no tienen necesariamente las competencias y no hay disponibilidad de acceso a espacios de formación”, subrayó la jefa de Aprofa.
En Magallanes
Francio Meneses dice, respecto de Magallanes, que “vamos a tener que trabajar un poco más y preparar a los profesores, ojalá que vinieran desde la universidad con algún contenido, con una cierta disciplina que les permitiera enfrentar con seguridad la educación sexual en las aulas, porque como educadores siempre pensamos qué irán a decir los papás en las casas”.
Formación docente
El factor de la formación académica de los profesores, expuesta por el seremi (s), no es menor, por cuanto desde el Mineduc explican que “es la comunidad educativa la que tiene que definir qué programa de sexualidad, afectividad y género debe tener el establecimiento educacional” y añaden que como ministerio aportan con orientaciones para el diseño e implementación de programas sobre estos temas, las que pueden ser tomadas como referencia por los establecimientos.
Ahora, si los docentes y funcionarios de la educación pública dicen no estar preparados, de bien poco sirven las orientaciones de la autoridad.
Situándose en su rol de profesor con experiencia, Meneses concluye que “siempre se trata de hacer el quite al tema. Efectivamente, hay una situación que debemos mejorar ahí”.