Sentada pacientemente junto
a nosotros, una profesora de educación básica esperaba ayer los resultados de
la Prueba Simce 2015, en la Escuela Villa Las Nieves de Punta Arenas.
Su comentario espontáneo
mientras esperaba fue: “En lenguaje es muy difícil. Los niños cada vez
conversan menos entre ellos y menos con sus padres. En la casa, se pasan todo
el día frente a la televisión o la computadora”.
– Es una realidad en todo
Chile, le comentamos.
“Pero si hasta hablan como
en la tele. Me he encontrado con alumnos que usan palabras como soccer y
emparedados”, comenta incrédula.
Sus palabras eran casi
premonitorias de lo que vendría. Instantes después, la jefa Macrozona Austral
de la Agencia de Calidad de la Educación, Mónica Cerro, daba a conocer los
resultados regionales de la prueba Simce. Los mismos que revelaron un avance
lento pero sostenido en Matemáticas y un
fuerte estancamiento en Lenguaje. En Matemáticas, los alumnos de Cuarto Básico
de la Región de Magallanes, subieron de 252 puntos en 2008 a 259 puntos en la
prueba del año pasado.
Pero en Lenguaje y
Comprensión de Lectura, las cosas fueron distintas. Mientras en 2008, el
puntaje regional fue de 266 puntos, ocho años más tarde, la cifra incluso había
retrocedido: 265 puntos.
La seremi de Educación,
Margarita Makuc, expresó que “lamentablemente, las condiciones socioeconómicas
de los establecimientos siguen siendo determinantes en los logros escolares”.
De hecho, la diferencia entre los establecimientos de más altos recursos y los
más pobres supera los 66 puntos (ver
gráfico al lado). Mónica Cerro reforzó este punto, argumentando que “el estudio
demostró que no hay diferencias entre los resultados de los colegios
particulares subvencionados y los municipales, si descontamos la variable
socioeconómica, esto es si medimos colegios de igual ingreso en ambos tipos de
establecimientos”.
Cinco ejes
Pero el Ministerio de
Educación está convencido que una clave importante para el futuro puede
encontrarse en factores hasta ahora no considerados en la medición de calidad
pero que inciden fuertemente en ella: el clima escolar, la autoestima, los
hábitos de lectura, la participación, entre otros.
Es así como en autoestima,
clima escolar, participación y vida saludable, los estudiantes de la región,
demostraron una actitud “adecuada”, conforme lo esperado por el Ministerio. “En
establecimientos con iguales características socioeconómicas, una escuela puede
mejorar 53 puntos en Simce (casi el tamaño de la brecha por grupo
socioeconómico) y 18 en los Indicadores de Desarrollo Personal y Social,
entendiendo que ambos se miden es escalas distintas”, concluye el estudio a
nivel nacional.
Cinco son los factores a
considerar en este apartado: ambiente de respeto y buen trato, fomento de
estrategias pedagógicas y de
evaluación, hábito lector del estudiante y hábito lector de sus padres.
“Es necesario abordar la
calidad educacional desde un punto de vista más amplio, entendiendo esta como
la suma de los logros escolares más los resultados de los indicadores de
desarrollo personal y social”, expresó ayer Makuc.