Tras
adjudicarse la licitación por concurso público, desde mañana comienza
el nuevo convenio entre el Servicio Nacional de Menores (Sename) y la
Fundación Mi Casa para llevar a cabo el programa residencial de niños de
primera infancia en la Región de Magallanes.
Con
este acuerdo, el Hogar de Lactantes Ignazio Sibillo pierde los cuidados
de los 15 niños y niñas que viven en sus dependencias. Los menores
serán trasladados cuando el Juzgado de Familia de Punta Arenas dé su
aprobación.
En
un comunicado público, el Sindicato de Trabajadores Sociales de
Magallanes lamentó que la licitación haya recaído en la nueva fundación.
“Lamentamos
procesos de cierre de diversos programas de atención con gran capacidad
técnica e identidad regional que se producirá en los próximos días, a
razón de las licitaciones obtenidas por otras entidades nacionales que
desconocen el contexto local”, dicen desde el gremio.
El
sindicato también comunicó su preocupación respecto al futuro laboral
de los empleados del hogar. Según el presidente del directorio del
Ignazio Sibillo, Cristóbal Bascuñán, en el lugar trabajan entre 15 y 20
personas dependiendo del número de menores insertos en el programa.
“Resulta
fundamental el resguardo de los derechos laborales de los trabajadores
que quedarán cesantes y de los nuevos equipos con el cumplimiento de
condiciones laborales dignas”, señala el colegio de trabajadores.
Además,
el sindicato demostró su preocupación respecto al impacto en el
traslado de los menores al nuevo centro. “La protección y cuidado de las
historias de vida de las familias deben estar en la preocupación de
cada acción de cierre y traspaso que se pueda llevar a cabo en los
programas de intervención de la red Sename”, dicen.