Ayer
a las 9.30 horas, los familiares de los soldados conscriptos llegaron
al Regimiento N°10 Pudeto, donde después de meses se reencontraron por
estar cumpliendo con el Servicio Militar en las unidades militares de la
V División de Ejército.
Desde
diversos lugares del país llegaron sobre todo las madres de los
conscriptos, quienes no pudieron esconder su emoción de no ver hace
alrededor de tres meses a sus hijos.
Según
declaró el comandante del Regimiento N°10 Pudeto, teniente coronel,
Alejandro Moreno Araya, “los integrantes de nuestro regimiento nos
encontramos muy contentos producto de que se ha podido materializar la
tan esperada recepción de familiares del contingente que en algunos
casos no se han visto por más de tres meses”.
La autoridad
militar agregó que “estamos conscientes que para las familias ha sido
un viaje agotador porque la mayoría de ellos vienen desde el centro del
país, pero el sólo hecho que tengan el contacto con sus hijos eso los
alivia y los insta a continuar”.
Durante
la mañana de hoy los padres de los soldados entregarán simbólicamente
las armas a sus hijos, a un día del juramento a la bandera, en la 4ª
Brigada Acorazada Chorrillos.
Allí se congregarán más de 450 jóvenes y 600 padres. Posteriormente, los capellanes católico y evangélico de la V División del Ejército ofrecerán una bendición a los conscriptos.
El
teniente coronel agregó de que las familias “sean partícipes de tan
solemne juramento que pronto van a realizar sus hijos en el cual se
comprometerán no sólo con la patria, sino que también con Dios a servir a
nuestro país”.
El
Estado es el que se hace cargo económicamente del traslado de los
familiares de los soldados y de su estadía en la ciudad de Punta Arenas.
Algunos de ellos confesaron que nunca habían subido a un avión.
@María.P.Sandoval