Desde
el pasado 4 de septiembre en donde el Rechazo se impuso fuertemente con
más de un 60% de los votos, el gobierno ha sido fuertemente criticado
tanto a nivel nacional como regional, a tal punto que desde hace unas
semanas se ha venido hablando de un posible cambio de gabinete.
Pingüino
Multimedia conversó con el exseremi de Gobierno, Ricardo Hernández,
quien expresó sus reparos tanto al Gobierno Regional, como también al
gobierno central, sobre todo en este último por los hechos acontecidos
con el embajador de Chile en España.
Hernández,
al referirse a cómo ve al actual gobierno, manifestó que “el amiguismo
político ha vuelto a estar en boga a raíz de las impresentables
actuaciones del embajador de Chile en España, protegido por el Gobierno
por ser amigo del Presidente Boric. A nivel regional, muchos de los
miembros instalados en el gabinete regional (seremis) resultan ser
amigos de la primera autoridad, se trata de rostros relativamente nuevos
en política, varios de ellos con escasa experiencia política, poca
formación profesional y por supuesto alguna elección perdida a su
haber”.
La
exautoridad manifestó que siempre va a existir un cuestionamiento de las
autoridades, pero que es preocupante que aquello no ocurra, tras los
resultados que se han registrado, añadiendo que “es usual que se
cuestionen a las autoridades dado que son muy ‘técnicas’ o muy
‘políticas’, pero lamentablemente hoy en la región no existe ninguna de
las dos. Se trata de amigos del Presidente que esperaban sortear el
plebiscito y mantenerse apaciblemente en sus cargos”.
Tras
el Plebiscito, el exseremi dijo que se vio un gobierno débil, agregando
que “sorteado el plebiscito, podríamos hablar de un gabinete débil,
deficiente y no aprobaría una evaluación de la ciudadanía ya que
simplemente no gobiernan ni hablan de Magallanes. Hemos tenido
reiteradas visitas de ministros y subsecretarios, incluso algunos ya se
han repetido el plato, todos con agenda escueta e irrelevante, sin
anuncios, ni desafíos para nuestra región”.
Finalmente,
Hernández dijo que “cuando se tiene una derrota de tal magnitud como la
del plebiscito recién acaecido, y asumiendo que el Gobierno hipotecó su
capital político por la opción ‘Apruebo’, lo que corresponde
políticamente es hacer la autocrítica, pero la autocrítica también tiene
que ir acompañada de cambios profundos en la conducción, en los rostros
y en la forma que se hacen las cosas, ya que no vemos un proyecto claro
para Magallanes, ni se proyecta el desarrollo de nuestra región. En
todas estas semanas, no hemos tenido ninguna solución a la temática de
combustibles en la región, alza del costo de la vida, anuncios claros
sobre las modificaciones a las leyes de excepción, no conocemos el
detalle del Plan Especial de Desarrollo de Zonas Extremas (PEDZE),
anunciado por el propio Presidente en su primera gira a Magallanes,
medidas regionales concretas para las industrias de hidrógeno verde,
entre otras”.