El
subsecretario de Telecomunicaciones, Rodrigo Ramírez, quien lideró con
éxito el proceso de licitación de la Fibra Óptica Austral, en entrevista
con Diario El Pingüino, confidenció que no fue fácil sostener el
proyecto luego de que fracasara el primer intento y algunos querían
redestinar los recursos a otras prioridades. Hoy, ese traspié es sólo
una anécdota y el subsecretario sonríe.
– ¿Cuáles son las próximas etapas de la fibra óptica?
“Comienzan
los estudios de ingeniería, que tienen un plazo de doce meses y tienen
por objetivo precisar el tendido del cable, la magnitud y protección de
la propia fibra”.
– Entiendo que se reunieron con el ministro de Defensa y el intendente. ¿Qué se trató en ese encuentro?
“Nos
reunimos con el intendente Jorge Flies y el ministro de Defensa, José
Antonio Gómez, con la finalidad de firmar un protocolo para hacer un
estudio del cable que unirá Puerto Williams con la Antártica. La
relevancia estratégica global de poder trazar un cable de fibra óptica
submarina, con la misma capacidad, va a reconfigurar la posición y el
liderazgo de Chile en estudios antárticos y subantárticos. Son 800
kilómetros de tendido y esperamos tener el estudio antes de que finalice
este gobierno”.
– ¿Qué otras acciones se podrían desarrollar a partir de la instalación de fibra óptica?
“El
interés de la industria -en este caso CTR-Huawei- es la fibra, pero
también cómo eso genera otros procesos, como la instalación de un data
center en Punta Arenas y otros proyectos adicionales que le vayan
agregando valor a esta infraestructura”.
– Desde su perspectiva, ¿qué características tiene Magallanes que pueden hacer atractiva la instalación de un data center?
“De
partida, el mayor consumo de energía, que se calcula entre un 15% y 20%
en el mundo, se genera a través de los data center. Entonces, se
requieren energías baratas y Chile las puede proveer; luego, no tiembla
en esta región y eso es estratégico; además, la
temperatura existente facilita la refrigeración que se requiere. Otro
aspecto relevante es la arquitectura tributaria que tiene Punta Arenas,
que también es atractiva para la industria internacional”.
– Al parecer, la fibra óptica austral está en tierra derecha, pero estuvo a punto de fracasar.
“Es necesario
entender que no claudicamos. A mí me tocó ponerme colorado por la
licitación fallida, pero vine a dar la cara a Punta Arenas y dije que no
íbamos a botar el proyecto, lo mismo la Presidenta (Bachelet), quien
mantuvo el histórico presupuesto de 100 millones de dólares y frenó
cualquier intento de desviarlo hacia otros prioridades. Un subsidio de
esta magnitud, tengo la certeza de que no se va a volver a repetir”.