Tras
la jornada de brazos caídos del pasado lunes y luego de las
negociaciones de ese mismo día, los tarjeteros de Punta Arenas volvieron
ayer a sus funciones normales.
No
obstante, confiesan que no quedaron totalmente conformes debido a que
no aceptaron todas sus demandas, por lo que fijaron un plazo de dos
semanas para analizar cómo transcurre la situación, y en caso de no
haber avances no se descarta volver a paralizar sus labores. “Estamos
esperando el cambio, las metas que nos habíamos fijado, pero tampoco
llegamos al 100 por ciento de lo solicitado. Esperábamos que nos
entregaran la respuesta completa”, afirmó Ana Aribel, presidenta del
sindicato de estacionamiento, quien reconoció que llegaron a un 80 por
ciento de los petitorios realizados anteriormente, entre los cuales
exigen mejorar el sistema de asignación de las calles donde les toca
cobrar.
Revisión de metas
Sobre
ese mismo punto, advierte que “cada calle tiene una meta fija. Pero se
habían excedido 20 o 30 mil pesos por calle, por lo que algunos
compañeros consideran que las metas son altas y no se pueden cumplir.
Vamos a ver cómo anda el tema en las próximas semanas para volver a
conversar”.
Maltratos
Otro tema que estuvo puesto en la mesa de diálogo fueron los supuestos maltratos de la jefatura hacia los trabajadores.
“Eso se conversó y se comprometieron a que iban a mejorar el tema del
trato. Y ante cualquier situación que se presente vamos a realizar la
denuncia correspondiente como sindicato”, advirtió Aribel.