La dirigenta sindical de Nova Austral,Tamara Martínez contiene por un momento
la respiración ante la cámara, toma aliento y comenta con desesperada
rabia: “¿Necesitamos llegar a eso?, no por favor, ¿o queremos llegar a
eso?”, dijo en relación a la posibilidad que el drama que viven más de
dos mil familias en Porvenir, producto de la crisis de Nova Austral, se
politice.
Ayer,
la dirigenta participó en el noticiero de mediodía de Pingüino Radio,
donde fue entrevistada por Jorge Gómez, instancia en la cual abordó la
situación de la empresa y anunció la determinación de sus compañeros por
salvar a la empresa. “Tenemos que continuar hasta el final y si
abandonamos ahora, la debacle económica aquí va a ser total”.
“El viernes se nos presentó una última propuesta y estamos a la espera que la empresa haga la evaluación”, dijo en relación a la propuesta de flexibilización anunciada por Sernapesca, indicó.
– ¿Cuál es el ánimo de los trabajadores?
“Ante
la última propuesta dimos un par de pasos atrás. Quedamos a la espera y
ojalá eso se cumpla. Diría que los ánimos no son los mejores. Siempre
hemos propiciado el diálogo, el trato respetuoso, pero si no hay
soluciones vamos a tener que empezar a presionar de otra manera, no
queremos llegar a eso”.
Agregó
que el problema de la empresa va incluso más allá del tema puntual de
los centros de cultivo. “Habilitar las concesiones viene a solucionar
cuestiones de corto plazo. Finalmente, llevamos 10 años solicitando
salir del Parque D’Agostini, no defendemos la comisión de delitos
ambientales, pero defendemos la continuidad de nuestra fuente laboral”.
Sostuvo
que “toda salida tiene que ser ajustada a la norma, solo pedimos que se
flexibilicen, muchas cosas que no son resorte de la empresa, pues somos
nosotros los trabajadores los que hemos llegado a forzar la situación
en ese sentido”.
En
este sentido, la dirigenta sindical se refirió a la actitud general del
Gobierno en relación a esta materia. “Ha circulado la idea de que este
gobierno o algunas autoridades dentro de él no empatizan demasiado con
el desarrollo de esta industria, puede ser muy razonable su objetivo,
pero pienso que el crecimiento en sí, tiene que ir de la mano con
un proceso justo, un proceso racional con justicia social, no nos
pueden dejar abandonados los trabajadores, ¿quién podría estar en contra
del cumplimiento de la normativa ambiental?
-¿Una excepción con Nova Austral no sentaría un precedente?
“La superintendenta de Medio Ambiente dijo que es una situación generalizada en la industria acuícola la sobreproducción
y me hizo mucho sentido la declaración de Julio Salas, director
nacional de Sernapesca, quien dijo que la institución no tiene los
medios para hacer la fiscalización correspondiente. Falló el Estado, el
Gobierno tomó palco, falló la empresa ¿y vamos a tener que pagar los
trabajadores?”.
-¿El Presidente Boric debiera visitar la región?
“Sería necesario, estamos haciendo las gestiones para llegar a él, sería un gran gesto que viniera a su región”.
La
dirigenta sostuvo que el centro Cockburn 23 es el más viable
económicamente “y haría más sostenible la continuidad de nuestros
empleos a largo plazo. Pero, hay requerimientos pendientes en
tribunales, no es mucho lo que se puede hacer, pero en la mesa
tripartita las autoridades dijeron que se harían cargo de Cockburn 23”.
Reconoció
que la situación de la empresa es muy difícil. “Los capitales noruegos,
Altor, dejaron la compañía, dejaron botada la empresa, se están
haciendo cargo los bonistas, son 500 mil millones de dólares en deudas,
es bastante importante el problema financiero que tiene la empresa”.
-¿No es defender lo indefendible o hay una luz de esperanza?
“No
nos podemos plantear las cosas de esa manera, queda mucho por hacer y
si lo abandonamos ahora, es una comunidad completa la que va a ser
afectada, la debacle va a ser total. Son más de dos mil 100 trabajadores
directos e indirectos… estamos dando la batalla por algo muy
importante y serio”, concluyó.