El 21 de enero de 2013, Nelson Fariña Jara, terminó con la vida de la pequeña Emilia Silva Figueroa de sólo nueve meses de vida, al impactar el vehículo de sus padres mientras manejaba en la comuna de Vitacura con 1,9 gramos de alcohol por litro de sangre.
Los padres de Emilia, tras aprender a vivir con el dolor, comenzaron su lucha por tratar de endurecer las penas contra quienes actúen de manera irresponsable al volante, tal como lo hizo aquel verano de 2013 Nelson Fariña.
Tras aquel lamentable hecho, una ley con el nombre de la pequeña lleva su nombre.
Hoy, Benjamín Silva ocupa la vicepresidencia de la fundación que lleva el nombre de su pequeña hija, y viaja por todo el país tratando de concientizar a los ciudadanos sobre la importancia de “evitar delitos en las calles por ingesta de alcohol”, como los llama el propio Silva a los accidentes de tránsito ocasionados por conductores que han bebido alcohol.
“Al comienzo, cuando comenzamos impulsando la ley, hubo mucha resistencia por parte de los senadores. Nos decían que era un show mediático. Muchas veces estuvimos a punto de abandonar la pelea”, cuenta el padre de Emilia.
Según cuenta Silva, el objetivo de la fundación “en primer lugar es acompañar a las familias y su entorno cuando han sufrido alguna pérdida. También tenemos asesoría jurídica para ellos. Junto con ello, nos dedicamos a generar campañas de concientización, educación con el objetivo de provocar un cambio cultural, porque todavía hay personas que piensan que con tres tragos pueden manejar”, dice Silva y agrega que “si logramos que un conductor que iba a matar a alguien no lo hace, entonces salvamos a una familia”.
En relación a la realidad local donde, lamentablemente, cada semana se da cuenta de choferes en estado de ebriedad, Silva reconoce que en Magallanes han aumentado los controles “aunque se trata de un problema grande. Aquí las cifras son muy altas. Debe dejar de ser normal manejar con alcohol. Creo que los cambios culturales son posibles. Es el propio ciudadano quien debe fiscalizar. Se debe lograr que Magallanes sea la región con los índices más bajos en cuanto a accidentes de tránsito por conducir en estado de ebriedad”.