Terminales privados postergan construcción de rodoviario

La idea de construir un rodoviario para los buses que salgan y lleguen
a Punta Arenas, no es una idea nueva, precisamente.

Desde hace años -al  menos
quince- diversos personeros, de diferentes gobiernos regionales se han
involucrado en el proyecto, pero hasta ahora, todo sigue siendo un sueño que no
ha llegado a concretarse.

Lo más cercano que se planteó a nivel regional fue que esa
construcción iba a levantarse en terrenos del recinto de la Zona Franca de
Punta Arenas, pero los terrenos siguen allí, limpios, planos, pero de un
edificio con oficinas, servicios higiénicos y, obviamente, estacionamientos
para buses, taxis y vehículos particulares, absolutamente nada.

Mientras tanto, las pesadas máquinas que transportan pasajeros entre
la capital regional y Puerto Natales; entre Punta Arenas y Río Gallegos, Río
Grande y Ushuaia o con otras regiones de nuestro país, siguen llegando y
saliendo de sus propias terminales o de estacionamientos en pleno centro de la
ciudad.

No es malo, pero que esos buses crean problemas de tránsito, los
crean.

Que los pasajeros, en ocasiones, deben esperar en la calle, también,
pero la mayoría de los viajeros dispone, ahora, de comodidades satisfactorias
aunque no óptimas, no siempre los baños están limpios o con papel higiénico
suficiente, en los terminales privados de las diferentes líneas de buses.

Esfuerzos privados

Los dueños de las empresas de buses interprovinciales, inter
regionales o internacionales, han realizado enormes inversiones para que los
usuarios de sus máquinas dispongan de un servicio de la mayor calidad.

Y es cosa de darse una vuelta por calle Armando Sanhueza, entre Colón
y República para apreciar el funcionamiento y acomodaciones de Buses Fernández,
línea que, además, posee un terminal de carga en calle Chiloé.

Por su parte, y por orden de instalación, Buses Pacheco mantiene un
edificio de buen nivel, también, en Avenida Colón con Lautaro Navarro, que
recibe buses y pasajeros sin problemas mayores.

Buses Pingüino- Ghisoni reciben a sus pasajeros, su carga y su
correspondencia en calle Lautaro Navarro, entre José Menéndez y Pedro Montt,
frente a las oficinas de la empresa, detrás del edificio del Museo Regional y
tampoco tiene problemas.

Finalmente, “el golpe a la cátedra” la dieron los dueños de Bus Sur,
herederos del fallecido transportista Aquilino Silva, quienes dejaron las
viejas oficinas de calle José Menéndez casi al llegar a Chiloé, y se
trasladaron, hace pocos meses y luego de una cuantiosa inversión, a un moderno,
cómodo y funcional terminal de buses, pasajeros, carga y correspondencia, en
Avenida Colón, entre Magallanes y Lautaro Navarro.

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