“Es
una zona vital del mundo y por ello siempre han estado en guerra”, dice
Salvador Harambour, geólogo de profesión y magallánico de nacimiento.
Pingüino
Multimedia ahondó con él sobre el impacto que pudiera tener para el
magallánico común y corriente lo que está pasando en Ucrania. Y su
diagnóstico es claro: “Todo dependerá de si este conflicto se extiende
en el tiempo o no”.
Según
explica, “el mejor escenario para Chile y Magallanes sería que el
conflicto termine pronto”, ya sea por una negociación, una rendición u
otra salida diplomática. “Si hay un acuerdo y se retoma la paz, eso
sería lo más beneficioso para los habitantes de Magallanes, pues bajaría
la incertidumbre y se frenaría la escalada de precios en productos
esenciales que hemos visto y que golpean directamente a nuestra
economía, por ser Chile un país netamente importador”.
En
cambio, el escenario opuesto sería muy perjudicial. “El conflicto
podría prolongarse con guerra de guerrillas o una escalada mayor que
involucre a otros países o se aumenten las sanciones contra Rusia.
Desde acá lo vemos como algo muy lejano, pero puede afectarnos
directamente, por el impacto en los precios de los alimentos, pues
Ucrania es un gran productor agrícola, y en el valor de los
combustibles, porque Rusia es el gran proveedor de gas de Europa”, señaló.
A
ello se suma el efecto de las sanciones económicas a Rusia y que
también podrían agravar el escenario económico internacional, indicó.