El
punto más requerido por el colectivo feminista es la creación de la
Fiscalía de Género, en la cual se procederá a la contratación de una
profesional con un plazo máximo hasta mayo para la fiscal contratada e
instalada; y también la renuncia del titular de la Vicerrectoría de
Vinculación con el Medio, doctor Manuel Manríquez.
Se
adhiere un lugar físico solicitado para la Unidad de Prevención y
Acompañamiento, con un plazo de tres días hábiles una vez entregadas las
instalaciones. Además de la modificación del reglamento de estudiantes,
que será trabajado entre la Dirección de Docencia, Dirección de Género y
el equipo jurídico de la UMAG.
Otros
puntos importantes son la creación de una pauta de riesgo que será
compuesta por una asamblea de estudiantes; la creación de una política
de corresponsabilidad universitaria; el levantamiento de un proyecto que
vaya en beneficio del desarrollo de las diferentes capacidades de los
niños y niñas de la comunidad UMAG; la creación de una biblioteca con
enfoque de género y la activación de los conductos regulares pertinentes
para la solicitud de demandas al Instituto de la Patagonia, además de
la recepción de denuncias para prevenir y enfrentar situaciones de
violencia de género, acoso, hostigamiento y discriminación; el resguardo
a estudiantes movilizados, verificando eso sí, previamente, el estado
de las instalaciones de la sede que está tomada en la Universidad de
Magallanes; y la recalendarización de todas las actividades académicas.