El judo siempre ha sido un deporte destacado en Magallanes. Y en ese contexto, Tomás Bringas ha sobresalido en los últimos años por sus grandes resultados, tanto a nivel internacional como nacional.
Sin ir más lejos, Bringas consiguió en los últimos juegos nacionales, un nuevo título de Chile, reafirmando que se trata, en su categoría, del mejor exponente de nuestro país.
Pero más allá de los resultados deportivos, Tomás Bringas ya se está enfocando en su futuro y ya empezó con sus labores como formador de nuevos judocas, siguiendo los pasos de quienes lo formaron a él en un tiempo, sueña con formar a un nuevo campeón de Chile y representante del país en los Juegos Olímpicos.
-¿Cuándo surgió esto de empezar a hacer clases y en dónde las realiza?
“Ahora estoy con dos colegios: Contardi y Pedro Pablo Lemaitre. Desde principios de año que con el IND estamos en esto, además de las sugerencias de mis sensei, quienes me ofrecieron esto, como un apoyo para las nuevas generaciones. Qué mejor que entregar lo aprendido durante tantos años”.
-¿Pero este interés empezó recién este año o ya lo pensaba hace un tiempo?
“Estando en Santiago, en la Selección, siempre hacíamos cursos. Allá siempre estábamos viajando, entonces estábamos en constante entrenamiento. Y un poco para cambiar la rutina es que el Comité Olímpico nos preparaba para después ser técnicos”.
-¿Cómo evalúa el trabajo que se está haciendo en la zona?
“Me gustaría formar nuevas generaciones. Se está trabajando en equipo, con niveles de iniciación, cosa de ir pasándolos de nivel para que lleguen a un punto en que estén rankeados, con posibilidades de ir a competencias internacionales. Es un trabajo difícil, pero super positivo”.
-De igual forma, me imagino que los judocas tienen muy metido el concepto de enseñar.
“El judo tiene mucho de eso, de maestría. Te guías por cinturones, es decir, si eres negro, ya eres sensei y ya se puede hacer clases. Igual, enseñar judo es difícil. Yo puedo saber mucho, pero tengo que saber transmitirlo. Es difícil además estar con muchos niños en una colchoneta y a pies descalzos. Se vuelven locos y uno tiene que tener la capacidad de llevar adelante la clase”.
-¿Eso es lo más complejo que ha encontrado?
“El tema de enseñar tiene hartas cosas difíciles, pero lo más complejo es captar a todos los niños haciendo la misma técnica específica. Si no se tiene paciencia, uno se colapsa y no enseñas bien. Hay que saber conocerlos y manejarlos dependiendo de sus aptitudes”.
-¿Proyecta esto como un trabajo más a largo plazo?
“Me proyecto totalmente y estoy súper motivado con sacar a nuevos campeones. Magallanes siempre ha sacado buenos judocas, somos potencia a nivel nacional. Espero seguir apoyando en eso e ir sacando a jóvenes campeones nacionales e internacionales”.
-¿Por qué cree que se da eso de ser “potencia”?
“El trabajo que han hecho los sensei es tremendo. Ellos llevan años dedicándose a eso y formando judocas. Las nuevas generaciones van saliendo con buena formación desde chicos, por lo que después van aprendiendo más. En el judo es importante la base, si no se tiene eso, te costarán mucho más las cosas, en cambio si se tiene, se puede aprender todo mucho más rápido”.
-¿Pero es solo por eso o tiene que ver con alguna característica del magallánico?
“El magallánico siempre ha sido guerrero. Hay muchos niños con poco tiempo entrenando, pero con la actitud se nota la diferencia. Uno, cuando compite, está frente a una colchoneta y ante alguien más solamente. Es importante la actitud, por más que tengas mucha técnica. Es algo personal, tener la actitud de salir a ganar y buscar el combate. Eso es algo que en Magallanes siempre hemos tenido, actitud ganadora a la hora de enfrentar todo”.
Camilo Encina