El 26 de mayo dejó la dirección de la Escuela Bernardo O’Higgins el profesor
Julián Mancilla y asumió la profesora Hilda Villegas, mediante concurso
de Alta Dirección Pública. Lo anterior ha agudizado, desde hace cerca
de tres semanas, un conflicto al interior del establecimiento.
Al
paso salieron los trabajadores no movilizados de la Escuela Bernardo
O’Higgins, quienes entregaron un comunicado con ocho puntos donde
plantean una serie de posibles soluciones y afirmaciones para culminar
con esta problemática que ha conllevado a que los alumnos pierdan
clases.
“Se
ha buscado suplir las necesidades educativas de quienes asisten a
clases, generando voluntariamente los reemplazos. Hubo colegas que, en
reunión
con la jefa de UTP, señalaron preferir ocupar las horas no lectivas en
las labores asignadas originalmente, lo que se ha respetado, Además, no
se ha modificado horario alguno de ingresos (08.00 horas), salidas
(15.30 horas), recreos (09.30 a 09.50 y 11.20 a 11.30 horas) u almuerzo
(13.00 a 14.00 horas) del estudiantado”, expresaron en el comunicado.
A
lo que también detallaron que, en los cursos que están con una baja
asistencia, se encuentran trabajando con el material y las
planificaciones en Escuelas Arriba del Mineduc, dentro del aula y con profesionales de educación a su cargo. Además de que están desarrollando clases de educación física, talleres de índole socioafectiva y sobre temas de interés del estudiantado.
Por otro lado afirmaron que “es un error
señalar que más del 50% de docentes están movilizados. La realidad es
que 15 docentes están en paro de ‘brazos caídos’, 17 que cumplen sus
funciones y cinco están con licencia médica”. A lo que también agregaron
que “en su totalidad son 28 asistentes que continúan trabajando y seis
están con licencia (médica). Si se suma al número anterior, son 57 los
trabajadores que continúan con sus labores, frente a los 15 docentes ya
mencionados. En otras palabras, solo un 25% de los trabajadores están
movilizados”.
Destacan
que, por otra parte, el registro de asistencia se ha realizado sin
alteración alguna, donde cabe agregar que, desde marzo del 2022
prevalece el uso de medios digitales para llevar este registro oficial.
Por
último, señalan que “el marco regulatorio en torno a la educación en
Chile no se ve afectado ni por las condiciones en que hoy se realiza
nuestro quehacer pedagógico ni por las razones que motiven a los
apoderados a no enviar a sus pupilos. En otras palabras, el porcentaje
de asistencia a clases como criterio al momento de promocionar a los
estudiantes sigue siendo de un 85%. En este sentido, la inasistencia de
los estudiantes sigue originándose en una decisión por parte de los
apoderados, recordando que no se han suspendido las clases en ningún
momento”.