No hay duda que a la industria aeronáutica la pandemia le cortó las alas.
En
la región, fuimos testigos cómo líneas aéreas, como Sky o JetSmart,
retiraron sus vuelos al aeropuerto Presidente Carlos Ibáñez del Campo
durante la primera parte de la pandemia. Esto fue un efecto que se dio a
nivel mundial, donde a nivel país el tráfico aéreo de pasajeros
diminuyó en promedio un 64 por ciento en comparación al 2019. En la
región el aeropuerto de Punta Arenas registró una caída del 61,7%. En
2019, circularon más de un millón de personas, mientras que el año
pasaron lo hicieron apenas un poco más de quinientas mil.
Por
su parte, el aeródromo Guardiamarina Zañartu de Puerto Williams, vivió
una disminución de 71,3 por ciento, bajando desde casi 37 mil pasajeros a
solo 10 mil.
El seremi de Transportes, Marco Mella, explicó cómo fue evolucionando el tránsito aéreo en la región.
“A
partir del 18 de marzo se decretó el cierre de las fronteras marítima y
terrestre afectando la llegada de turistas, donde estábamos al cierre
de la temporada y se establecieron medidas para poder viajar. Los meses
de enero y febrero eran meses normales, marzo se comienza a registrar
una caída y desde abril en adelante fueron los meses más bajos, donde
hubo menos de 3 mil personas volando. Y repuntó en noviembre y
diciembre, cuando llegaron de siete mil a diez mil personas a la región.
Y eso afectó a la industria aeronáutica en todo el mundo y en
particular en la región en la industria turística”, señaló el seremi.
Revisando las cifras de este año, todavía se sienten las turbulencias producidas por la crisis sanitaria.
En
el mes de enero, se registró un movimiento de aproximadamente 32 mil
pasajeros y en Puerto Williams apenas se llegó a los quinientos, una
cifra muy baja, según explica el seremi Mella.
“Tenemos
que pensar que, en un año normal, en enero por ejemplo, el tráfico fue
sobre las cien mil personas el año pasado. Por eso cuando uno lo compara
con un año normal obviamente aún seguimos con una distancia muy
grande”, agregó Mella.