Intentar
cazar castores es una de las experiencias más frustrantes que puede
haber, nos dice un experimentado cazador regional. “El castor vive en su
madriguera donde guarda alimento y puede permanecer durante días, así
que es muy difícil encontrarlo. Cuando finalmente sale, lo hace a las
cinco de la mañana o una hora antes de que aclare. Lo único que escuchas
es el ruido cuando se echa al agua y es todo. Cuando nada no se ve en
la superficie
porque es muy poco lo que sobresale, ni siquiera dejan estela y, por
todo eso, no te sirve el rifle. Lo único que sirve son unas trampas
especiales que traen desde Canadá, pero que aquí en Chile no hay”.
Nuestra
fuente nos cuenta que no sirve el humo para sacarlos de sus escondrijos
y que lo mejor es radicarse en la zona afectada en forma permanente.
“Para
eso el Gobierno tendría que pagarte unos 25 mil pesos diarios para que
valga la pena y eso no pasa. La última vez que pregunté pagaban como
cinco mil pesos o algo así y con eso es imposible”.
El
castor se ha convertido en una de las peores plagas en Chile, sobre
todo en Tierra del Fuego, donde ancestrales bosques se han visto
gravemente afectados por una acción verdaderamente descontrolada a falta
de depredadores naturales y políticas públicas eficaces.
Incendio
La
durísima lucha contra el incendio forestal de Timaukel en las últimas
semanas podría ofrecer la oportunidad de mejorar las políticas públicas
desplegadas hasta ahora para combatir esta plaga.
La
ministra de Agricultura, Emilia Undurraga, quien recorrió en terreno el
área afectada por el siniestro, constató la existencia y destrucción
por el fuego de numerosas castoreras en la zona.
-¿Podría ser esta la oportunidad de realizar un nuevo esfuerzo para combatir el castor?
“En
esta oportunidad nos hemos juntado con el ministro de Ciencias y el
ministro de Medio Ambiente para no solamente disponibilizar información,
experiencias y otros saberes, sino también en cómo nos vamos a
organizar para permitir esta recuperación de mejor forma. Eso incluye
también el tema del castor.
Creemos
que estas son oportunidades de trabajo integrado, con distintos actores
y vamos a enfrentar cada una de esas líneas, en cada una de esas
situaciones para que ojalá esto nos permita trabajar y avanzar en esos
otros desafíos que, sin duda, es parte del desafío de la biodiversidad
de esos sectores”.
Daños
En
2020, un estudio realizado por la Universidad de Chile y encargado por
el proyecto GEF Castor, estimó que los daños generados por esta especie
exótica desde su introducción en 1946 ascienden a unos $54 mil millones.
El informe indica que “de un área de estudio de 77.687 héctáreas,
27.167 presentaron impacto directo a causa del castor”.
El
informe fue más allá y explicó que este daño se hace más significativo,
si se piensa en que “los bosques, turberas y humedales de Tierra del
Fuego, son ecosistemas valiosos para mitigar los efectos del cambio
climático. La capacidad del castor de destruir estos ecosistemas ha
provocado pérdidas en la capacidad de capturar carbono”.