De las 19 instituciones contactadas por el Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), 10 enviaron respuesta. De ellas, dos se excluyeron del proceso y otras dos se manifestaron conformes.
Además, hasta ayer, 23 personas naturales y jurídicas habían solicitado formalmente un proceso de participación ciudadana.
Poco menos
de un mes después de que Mina Invierno ingresara una solicitud formal al
Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) para implementar tronaduras
en el área en que actualmente explota carbón en Isla Riesco, el organismo está
próximo a concluir un nuevo paso en el proceso legal para entregar una decisión
oficial sobre la solicitud. Si el martes de esta semana concluyó la recepción
de pronunciamientos de entidades de Gobierno consultadas, hoy culmina la
recepción de solicitudes de participación ciudadana, que, hasta ayer, sumaban
23 de parte de personas jurídicas y naturales.
Entre estos,
uno de los primeros fue Gregor Stipicic, quien lidera el movimiento Alerta Isla
Riesco, quien se ha opuesto al establecimiento de la mina desde sus inicios.
Hoy, la organización ha comenzado una campaña en contra del uso de las
tronaduras.
“Nosotros
creemos que esto tiene que ir a un Estudio de Impacto Ambiental (EIA), que
permite mucho mayor profundidad en la discusión y una participación ciudadana
más amplia”, manifestó Stipicic, quien agregó que “esto va a tener
consecuencias directas sobre el medio ambiente y el turismo, además de afectar
a la fauna local”.
Desde la
empresa, han manifestado que las explosiones serán bajo estándares estrictos de
control: se detonará a al menos 20 metros de profundidad, sin generar la
dispersión de carbón -puesto que se detonará el material estéril dispuesto
encima del mineral- y se utilizarán químicos de baja carga explosiva.