“Es
increíble, pero el año pasado, con pandemia, estábamos mejor que ahora,
porque entonces, debido a los retiros del 10%, llegaron muchos turistas
nacionales a la zona, pero ahora ni siquiera eso”.
Así
se refiere Jorge Caro, dueño de un hotel en Puerto Williams, dentista y
parte de la Asociación de Guías de Cabo de Hornos, quien lleva 11 años
en la zona. “Es mucho nuestro aislamiento acá. Los aviones que van a la
Antártica vienen charteados y ni siquiera bajan a comprar nada. Es
triste decirlo, pero hoy en Puerto Williams no se puede vivir solo del
turismo, como ocurre en el resto de la región, sino que hay que
dedicarse a otras cosas”.
Asimismo y en contraste, los turistas sí pueden bajar en Puerto Williams y en Wulaia, lo que consideran discriminatorio.
El motivo es que, a diferencia de años anteriores, previo a la pandemia, no ha
sido posible restablecer el flujo de turistas argentinos que cada
verano cruzaba en lanchas el Canal Beagle y atracaban en Puerto
Navarino, distante 60 kilómetros de la ciudad, por un camino de ripio.
Pero
si antes los turistas podían desembarcar bajo el régimen de libre
plática y permanecer en territorio nacional, este año la Armada exigió
que se instalaran en Puerto Navarino los respectivos servicios de
Aduanas, SAG, PDI y Carabineros, para realizar los controles
correspondientes. Todos respondieron, salvo Aduanas, y desde entonces el
vital flujo de visitantes argentinos sigue detenido.
El
presidente de la Cámara de Turismo de Cabo de Hornos, Maurice van de
Maele, afirma que “más del 60 por ciento de los turistas que recibe
Williams provienen de Ushuaia, y que este flujo siga cerrado está
afectando gravemente al turismo en Williams”, indicó. “Se han
multiplicado las gestiones del gobernador, el senador Kusanovic y otros
actores y ojalá tengamos pronto una respuesta favorable, porque el
impacto sobre la actividad es muy grande”, dijo.
Van de Maele indicó que Aduanas respondió que el funcionario respectivo
debía realizar estar tarea en forma documental desde Puerto Williams,
lo que hace imposible recibir a los turistas en Puerto Navarino, porque
la fiscalización, obviamente, debe realizarse en el punto de entrada al
país y no a 60 kilómetros de distancia.
Desde el Gobierno se informó ayer que se están realizando intensas gestiones para resolver este problema a la brevedad.