Las personas, en su mayoría turistas extranjeros, incluidos franceses
y argentinos, acompañados de sus respectivos guías, disfrutaron tomándose fotos
y subiéndose a las estatuas de las ovejas y el caballo, ante la mirada de los
guías que los acompañaban.
El Monumento al Ovejero fue realizado por iniciativa del general Ramón
Cañas Montalva y donado por Francisco Campo Torrealba a Punta Arenas, en 1944.
El autor de la obra fue el escultor Germán Montero Carvallo, quien se
inspiró en los versos del poeta magallánico José Grimaldi: “No es el gaucho de
la pampa ni el cowboy de la pradera; no es el huaso ni es el charro, el ovejero
de mi tierra”. Como modelo usó a un auténtico ovejero de la estancia Mina Rica,
llamado Abel Oyarzún Córdova, situada en las cercanías de su domicilio.