Un chiquero. Ese fue el apelativo que el concejal Vicente
Karelovic utilizó para referirse al canil municipal de Punta Arenas, en base a
las fotografías que mostró en la sesión del concejo celebrada ayer.
Las imágenes, que el edil calificó como “un tema gravísimo,
en un recinto en el que hemos invertido millones”, daban cuenta de un desorden
general en el recinto: cajas tiradas con jeringas, pallets repartidos y comida
en el suelo.
De acuerdo con Karelovic, fueron recolectadas en una visita
que realizó junto a su par Danilo Villegas la semana pasada, en la que se
encontraron con dicha situación.
“Hay alimento botado ya en desuso, hay pallets rotos y
comida de perro en oficinas, frazadas y fecas”, manifestó Villegas. Sostuvo que
“tras una inspección que hicimos, en que vimos y conseguimos un documento
tangible del estado de limpieza del canil, queremos que se multe a la empresa
de aseo, porque no se está cumpliendo con los requisitos que la licitación
mandata”.
La denuncia de los concejales se generó en momentos en que
el veterinario municipal Jorge Stambuk, encargado del recinto, se encuentra
haciendo uso de un permiso administrativo.
Por su parte, el alcalde
Emilio Boccazzi manifestó que “no hay que crear alarma. Puede haber un desorden
y voy a llamar a la Dirección de Aseo y Ornato (DAO) y a los veterinarios,
porque frente a una denuncia como ésta hay que investigar”.
Agregó que “el canil no es
administrado por una empresa, sino por funcionarios municipales. Hay una
empresa de aseo, pero los responsables somos los funcionarios municipales, que
tenemos que supervisar que las cosas se hagan bien”.
El edil sentenció que “si
hay temas de limpiezas que no hayan desarrollado, hay que verlo”.