Ayer, en el Juzgado de Familia de Punta Arenas, se dio cuenta de una fiscalización extraordinaria que realizó la ministra Pinto a la residencia de infantes “Ignazio Sibillo” de Punta Arenas, y otras visitas que realizaron los jueces a diversas residencias de infantes en la Región de Magallanes.
Según lo explicó la presidenta de la Corte de Apelaciones, Marta Jimena Pinto quien, en paralelo, es ministra visitadora del Juzgado de Familia de Punta Arenas, “el lunes realizamos esta visita. La ley de tribunales de Familia deja en un ámbito algo difuso esta vigilancia a los centros, porque las actividades se informan, pero la ley no se coloca en el lugar de establecer los resultados.
El sistema no está preparado para ese después; por ejemplo el Hogar Ignazio Sibillo está en un estándar muy satisfactorio de cumplimiento con las reglas de la Corte Suprema y que coinciden con los estándares de la Convención de los Derechos de los Niños. Lo que estamos haciendo como Corte que se inste a las autoridades y que las falencias se corrijan, por ejemplo que se haya cerrado el Hogar del Niño Miraflores y que se haya tenido que disponer la colocación de los 6 niños en otros lugares, incluso algunos enviados a Puerto Natales, desarraigando de su ámbito local, arriesgando una vulneración de derechos. Lo que queremos transmitir es que son todos los ministerios a trabajar en los temas de los niños”.
Por su parte Marcela Vergara, presidenta del Juzgado de Familia, señaló que “el Hogar Ignazio Sibillo cuenta con 15 plazas para niños de 0 a 5 años, de los cuales tenemos 16 plazas ocupadas por resolución del Juzgado de Familia. Nosotros no tenemos un hogar de niños, niñas y adolescentes, también contamos con familias de acogidas, de las cuales hay 47 ocupadas. Lo que nos preocupa es que no tenemos cómo hacer cumplir una medida cautelar. Es necesario tener un centro para poder enviar a los niños, aunque no es el objetivo enviar a los niños ya que es la medida más extrema, pero se necesitan una residencia ya que en la zona no tenemos y las plazas de familias de acogidas están copadas”.
La jueza confirmó que en el listado de los niños niñas y adolescentes fallecidos en los últimos diez años la cifra en Magallanes alcanzó a cinco menores, de los cuales 3 fueron en residencia y otros que pasaron de manera ambulatoria, uno por intoxicación de alcohol y drogas, otro por suicidio y los restantes por enfermedades.
Mónica Figueroa, juez titular de Familia, indicó que “todo lo que se ha contado no es una historia nueva, la necesidad de un hogar en Magallanes la hemos pasado por todos los gobiernos quienes han dicho que se va a crear.
El Hogar del Niño Miraflores tratamos de revertir esta medida. Se ha trabajado por años que se cubra la situación de niños de más de 6 años, ya que tenemos que hacer un trabajo en niños más grandes, esto no es solamente es un problema de justicia. No basta con una hora de sicólogo, ya que para solucionar los problemas hay que hacerlo desde los niños y hay que convocar a los diputados y senadores. Cuando nos llaman en horas de la noche no tenemos donde enviar a los menores”.
Liliana Contreras, consejera técnica del Tribunal de Familia, también comentó que “la tarea en materia de hogares y niños, acompañamos a las visitas de los jueces, tenemos coordinación directa con los hogares y nexos con los jueces que están de turno. En la actualidad tenemos un nuevo perfil de niños que habían hace veinte años atrás. La situación es diferente, la tecnología, que los padres trabajen los dos, dejar solos a niños en las casas y tener niños en la calle de 6 años, es lo que obliga a que tengamos esta necesidad”.
Cristóbal Bascuñán, presidente del directorio del Hogar Ignazio Sibillo, señaló que “agradecer y nos enorgullece y esto nos da fuerza para seguir trabajando con estos niños que han sido vulnerados a temprana edad. El hogar es una buena experiencia gracias a la comunidad que complementan la subvención que se tiene por el Sename.
El sistema claro que es deficiente porque con los recursos no alcanzan. El caso del Hogar Ignazio Sibillo nos definimos trabajar con niños de hasta 6 años, Hemos tenido niños de más edad, pero se deben adaptar las habitaciones, esto porque todos tienen diferentes problemas a medida que van creciendo, y nosotros queremos dar el mejor espacio a los niños que han sido vulnerados”.