El 6 de abril recién pasado, el presidente de la Corte Suprema, el ministro Sergio Muñoz, golpeó la mesa cuando, al concurrir a la Comisión por la Transparencia y la Probidad, la famosa Comisión Engel, se refirió al fuero parlamentario.
El alto magistrado dijo que era necesario modificar el fuero parlamentario en aras de la igualdad ante la justicia para todos los habitantes de nuestro país. “Debiera eliminarse el desafuero, por cuanto los parlamentarios debieran tener una causal eximente”, señaló para agregar luego que, “es decir nunca poder llevarlos ante los tribunales por las opiniones y expresiones que viertan en el hemiciclo, las opiniones o manifestaciones de voluntad que expresen en el hemiciclo”.
Y más adelante explicó que “pero todo lo que exceda a ello, debiera concurrir (a un tribunal) como cualquier chileno, y (si) al lado o afuera del hemiciclo comete cualquier delito, también deberá ser llevado a la justicia”.
También expresó que no entiende por qué razón, a estas alturas, tiene que haber algún aspecto especial para los senadores y diputados.
Cámara Baja
Antes de esa intervención de la máxima autoridad judicial chilena, los diputados Gabriel Boric, Giorgio Jackson y Vlado Mirosevic, habían presentado un proyecto de ley en el mismo sentido, es decir, eliminar o, por lo menos, modificar, el fuero parlamentario.
El proyecto está en la comisión de Constitución de la Cámara Baja y aún no se ha visto.
Ayer, Diario El Pingüino contactó a Jackson y Boric. El diputado del movimiento político Revolución Democrática fue enfático y señaló que “la razón principal de este proyecto es poner al mismo nivel a los parlamentarios que a los ciudadanos cuando incurran en ilícitos y que de esa manera tengan que responder a la justicia sin estar protegidos por ella. En el único lugar donde debiésemos tener protección para opinar libremente con respecto de las situaciones que queremos decir o denunciar de actos de Gobierno es en el hemiciclo, pero en nuestra vida y cuando estamos, sobre todo en escrutinio público, debiéramos tener una protección exactamente igual a la que tienen todos los ciudadanos”.
Por su parte, Boric dijo que “yo creo que no hay ninguna razón para mantener este tipo de privilegios. Lo único que logramos manteniéndolos es profundizar la brecha de confianza con la ciudadanía”.
Un poco de historia
El debate ha comenzado, más aún cuando diversos senadores y diputados se encuentran en la mira de la justicia ya sea por tener participación en accidentes de tránsito y darse a la fuga; por ser acusado de violaciones a los derechos humanos o por haber sido formalizados por negociaciones impropias y fraude al Fisco, como es de conocimiento público, tanto en Magallanes como en todo el país.
El fuero parlamentario está referido a los privilegios o normas especiales que se aplican a una o a varias personas en el ámbito del Derecho Penal por el hecho de pertenecer a un parlamento democrático como representantes de la soberanía popular.
La historia indica que con este mecanismo se buscó proteger de la ira de los monarcas, éspecialmente los de países europeos que tenían y tienen monarquías parlamentarias, a los integrantes de los parlamentos que se opusieran a los deseos, ideas o caprichos de los reyes.
En otros lugares del mundo, el privilegio buscó también otorgar protección legal a aquellos parlamentarios que criticaban, disputaban o se oponían a los mandatos de gobernantes corruptos que, al tener el control total del poder y sus instituciones, podían terminar con aquellos ya fuera acusándolos de delitos inexistentes u ordenando su prisión en forma arbitraria para sacarlos de la vida pública.