La calle Waldo Seguel es una de las arterias céntricas de Punta Arenas que registra un intenso tránsito vehicular, prácticamente durante todo el día.
Aparte del movimiento de vehículos de Carabineros, por ella transitan automóviles particulares y los de los padres y apoderados del Colegio Británico.
A ellos se suman, a la hora de ingreso y salida, los transportes escolares que llevan a los alumnos de los cursos de la educación básica del Liceo San José y los de los padres y apoderados que no utilizan esos importantes servicios para sus hijos, sobrinos o ahijados.
Por eso llama la atención que las autoridades que tienen a su cargo la mantención de las vías urbanas en las mejores condiciones posibles, no se hayan abocado a la reparación de la calle Waldo Seguel, desde Bories hasta la Avenida España.
Desde Bories, donde la calzada se cubrió con asfalto hasta calle Chiloé, existe tanto daño que la tapa de, a lo menos, una cámara sobresale en medio de los hoyos.
Ese mismo lugar también presenta severos daños que se prolongan, aunque en menor grado, en el concreto que cubre la cuadra siguiente, hasta Armando Sanhueza.
Desde esa calle hasta España también el pavimento de concreto presenta un grave daño.
Frente a un recinto formativo y salón de eventos de capacitación, se abre una enorme zanja que, literalmente, cruza la calle y es un obstáculo casi formidable para los automovilistas.
Estos deben caracolear para evitarlo y se debe a su pericia y al respeto a la velocidad razonable y prudente, el hecho de que no haya habido accidentes, puesto que a la hora de ingresos y de salidas de los alumnos del Colegio Británico la posibilidad de un accidente está a la vuelta del volante.
La pregunta es: ¿hasta cuándo habrá que esperar para poder transitar por la calle Waldo Seguel sin tener que luchar contra los hoyos del pavimento de sus calzadas?