Los vacunos llegan o de noche o de madrugada, en
busca del pasto que, en los predios semi rurales de Punta Arenas, no logran
encontrar y se marchan, de regreso, poco después del mediodía, por las mismas
calles por las que vinieron.
Es el instinto animal el que los hace bajar de las
parcelas del sector sur poniente o de los faldeos del Cerro Mirador y así,
desafían a los vehículos motorizados y a los peatones con su paso cansino hasta
llegar a los lugares dónde encuentran pasto tierno: el bandejón central de la
Avenida España, desde Pedro Aguirre Cerda al norte.
Y no sólo vacunos transitan por esa avenida.
Pedro, hombre de trabajo que utiliza un carro blanco
en el centro de la ciudad para ofrecer diversos tipos de sándwiches y otros
alimentos, sufre con la presencia de vacunos y equinos que transitan por las
inmediaciones de su vivienda, cuya vereda, al igual que otras del sector
Aguirre Cerda, cercanas a la población “Nelda Panicucci”, quedan cubiertas por
los excrementos de esos animales.
Fue a Carabineros. Fue al municipio. Fue al SAG.
“Nadie me dio una respuesta clara y nadie se hizo cargo del problema”,
manifestó desesperanzado Pedro y molesto porque deberá seguir barriendo y recogiendo esas heces animales.
Pingüino Multimedia consultó con
otros vecinos que son afectados por el mismo problema: nadie sabe a quién
pertenecen los animales sueltos en la vía pública; tampoco desde qué parcela se
escapan en pos de alimento ni menos quién o quiénes abren las tranqueras o
cortan los alambres de los cercos y deben seguir barriendo y limpiando las
veredas.
Pero esos animales, golpeados
por vehículos motorizados, correteados a pedradas o por los perros que
encuentran a su paso, siguen siendo visibles en el sector sur.
¿Acaso habrá que esperar una
desgracia mayor y de consecuencias más trágicas que los golpes que han recibido
los vacunos y los equinos y los cuantiosos daños en los vehículos, cuyos
conductores no pudieron evitarlos oportunamente?