Gran descontento existe por
parte de los ciudadanos que viven en el sector norte de Punta Arenas, por el
eventual aumento de las tarifas en los microbuses, una de las pocas
alternativas para poder llegar a la ciudad.
Según se les informó a los
afectados, de los sectores de Barranco Amarillo, Pampa Alegre y Río Seco, los
pasajes subirían en
$ 100, que es alrededor de
un 20% más en el costo actual que cancelan por realizar viajes.
La fluctuación sería de $
550 a $ 650 en el sector de Río Seco y de $ 600 a $ 700 en cuanto a Ojo Bueno.
Ante esto, la secretaria de
la junta vecinal de Barranco Amarillo, Yessenia Mancilla, comentó que “para
todos nosotros los usuarios, consideramos que es un alza excesiva para la
calidad de servicio que tenemos. Los micreros reclaman que la gente no hace
utilización de los buses y de que muchos han ido adquiriendo vehículos para
poder movilizarse, pero bien sabemos que ha sido por temas de fuerza mayor,
porque las micros no pasan. El día sábado sabemos que no tenemos locomoción
constante, no cumplen con los horarios establecidos, que ellos mismos
propusieron en la Seremi de Transportes, no son cumplidos hay rencillas entre
ellos como choferes, cuando uno les reclama, les dice ‘pero pucha si funcionan
como asociación por qué no cubren un recorrido si se echa a perder una micro’ y
dicen ‘no, que ese es tema de cada chofer’, pero claro a la hora de subir los
pasajes si se presentan como asociación”.
Ante esta situación los
vecinos comenzaron a tomar medidas. “Lo que hicimos fue ir a la casa del
presidente de la asociación que es el señor Juan Bolados, a hacer una especie
de funa que salió como propuesta en organización de los mismos vecinos, en
donde se les entregó una carta exigiendo una explicación lógica al alza de los
pasajes y se les detalló todas las falencias que ellos tienen como empresarios
y que se vienen arrastrando hace mucho tiempo”, dijo Mancilla.
Además, la dirigenta
comentó que no se tienen problemas en específico con Bolados, ya que el micro
que tiene a su cargo realiza de manera óptima su recorrido y junto con esto
agregó que “tenemos el tema de los malos tratos, de repente hay peleas entre
los niños y los choferes, hemos recibido reclamos de niños que no los dejan
bajar (de la micro) porque les faltan $ 10 o $ 100, que al final si se entiende
pero ese problema los choferes tienen que tratarlos con los padres, no
directamente con los niños”.
Frente a los caminos a
seguir por esta situación la secretaria de la junta vecinal manifestó que
quieren ejercer presión a los micreros y al Gobierno para que les den
soluciones definitivas.
“Nosotros queremos ejercer
presión por ambos lados, a los micreros para que entreguen un servicio, la
gente no tiene ningún problema en utilizar, porque es el único servicio que
tenemos y es la única conexión que tenemos con la ciudad. Pero también hay un
grado de responsabilidad por parte de ellos, hay un tema de tratos, hay un tema
de horario, un tema de calidad de servicio que la gente está demandando. Por el
otro lado, no sacamos nada con seguir en conversaciones con ellos porque son
privados por tanto el aparataje estatal no tiene mayor intervención sobre una
empresa privada” comentó Mancilla, quien sostuvo que “lo que nosotros queremos
hacer es presionar tanto al Gobierno, para que de una buena vez, saque la
bendita licitación, que se ha venido dilatando por tanto tiempo y de la cual
tanto se habla, porque nosotros consideramos que esto nos está afectando en la
calidad de vida de las personas. El Estado como aparataje tiene el deber y la
obligación de hacer cumplir ciertos derechos fundamentales a las personas y
lamentablemente con el problema del transporte en el sector norte, estos
derechos se están viendo vulnerados, porque hay niños que ven limitada su
educación, hay jóvenes que no pueden acceder a una educación nocturna porque no
hay un medio de transporte de calidad, hay mucha gente que tal vez fue
despedida de sus trabajos porque llegaron tarde, porque la micro no bajo”.
Por último, Mancilla hizo un llamado a “acercarse
a su junta de vecinos, a hablar con sus directivos y ver como pueden ser un
aporte en este proceso de organización y movilización en contra de el alza de
los pasajes y ejerciendo presión en el tema de que la licitación salga y salga
pronto y exigir de una buena vez nuestros derechos. Esto es un llamado al
Gobierno de que entienda que están vulnerando nuestros derechos y que se está
limitando el acceso de oportunidades a la gente por temas económicos”.