El
vía crucis que viven los habitantes del camino al Club Andino, en Punta
Arenas, comenzó el 29 de diciembre de 2014, cuando se anunció la
licitación del camino para el mejoramiento de la Ruta Y-580, diseño
original del proyecto del Ministerio de Obras Públicas (MOP). En esa
oportunidad el monto presupuestado era un total de
$ 4.865.936.381.
En aquella ocasión los puntos a destacar eran mejorar la
infraestructura pública; mejorar la calidad de vida de los habitantes,
mejorar el camino para la Reserva Magallanes y el Club Andino. Los
habitantes del sector, estaban contentos con este nuevo proyecto, pues
ya el camino de tierra que habían recorrido por tantos años cambiaría
para beneficio de todos.
Un
año después, el 14 de diciembre de 2015 la Constructora Salfa inició
los trabajos, el trazado de 5 kilómetros se esperaba que concluyera en
octubre de 2017. En aquella ocasión el presupuesto ascendió a un total
de 6.179.493.365 millones de pesos.
Tras
casi tres años de haber iniciado el camino hacia el Club Andino, sólo
resta el 5% para que finalice la obra. Este proyecto ha traído sus pros
y sus contras, pues por una parte beneficia a turistas y habitantes
que recorren el largo camino.
Molestia
Desde
que comenzó la obra los vecinos establecidos en la ruta hacia el Club
Andino han mostrado su disconformidad con el trabajo realizado, ya que
aparte de que el trabajo sigue inconcluso se ven afectados por distintos
factores, principalmente por la altura que se le ha dado al camino les
hacer perder la visibilidad al quedar en desnivel respecto de la vía
principal.
No
son pocos los vecinos del sector que quieren hacer eco de su
disconformidad. Antonia Arismendi, quien lleva varios años viviendo en
la ruta del camino al Andino, señaló que “nuestro principal problema
es que nuestro camino quedó muy alto. Cuando salimos de nuestras casas,
en la mayoría de las ocasiones, el auto se nos va hacia atrás. De
repente quedamos en la mitad del camino porque no podemos subir. Lo
imperdonable es que nos dijeron que lo iban a arreglar, nos prometieron
que iban a hacer una especie de ‘silla’ como le dicen ellos, para que
nosotros tengamos acceso de ir hacia abajo y poder salir con facilidad”.
Promesas
En
“promesas” se han quedado las palabras que en algún momento les
comentaron a los vecinos. “Responsabilizo totalmente a la empresa que
hizo el camino. Varias veces han venido diciéndonos que nos van
solucionar, incluso yo le pasé mi sitio para que estacionaran sus
máquinas, hicieron tremendos hoyos y no han venido a rellenar. El
director regional de Vialidad es absoluto responsable, porque hemos
estado esperando por mucho tiempo que nos solucionen este problema.
Ahora en invierno va a ser peor, porque ahí sí que la gente no va a
poder salir”, explicó Arismendi.
De
igual forma, José Guerrero vecino del sector presenta la misma queja
del trabajo realizado para el sector, pues cuando los automóviles van a
salir pierden visibilidad de la pista y la inclinación del camino les
hacer perder fuerza a los vehículos. “Nos dejaron este camino muy alto.
Ellos prometieron que iban a hacer una ‘mesa’ para que el vehículo que
venga de abajo descanse, y si viene otro vehículo para que le deje la
pasada, hasta los días de hoy ya está que termina la obra y el trabajo
que iban a hacer nunca lo hicieron. Se quedaron en promesas. Hay caminos
que según ellos iban a pavimentar y de igual manera se quedaron en
promesas. Ya eso quedará así, pienso que no van a cumplir con sus
promesas porque creo que ya la obra está por culminar y no lo van a
solucionar”, apuntó.
Otro
de los problemas que se presentan por la pendiente que no deja
transitar a los vehículos, es que ya varias personas se han caído debido
al mal trabajo realizado: “Esta subida siempre ha sido un problema para
nosotros desde que lo construyeron, aquí pueden ocurrir accidentes ya
que tenemos niños, y adultos mayores, qué va a pasar cuando llegue el
invierno si hay una persona en silla de ruedas puede causar un
accidente, el mismo problema se presenta si llega a venir una
ambulancia, cómo va a ser para subir esa rampla, es un gran problema”,
explicó Nicodemo Díaz.
Caídas
Tal
ha sido la magnitud de los problemas que ha traído este camino
pavimentado, que los vecinos temen por su vida pues alegan que en
cualquier momento especialmente en invierno, pueden quedar enterrados
bajo cuatro metros de tierra, donde cualquier auto o camión puede caer
hacia sus casas. “Vinieron a avisarme que iban a hacer una protección
especial para que mi casa no sufriera pero nadie me dijo que iba a
quedar mi casa enterrada por cuatro metros de tierra, con el riesgo de
que caiga un vehículo encima ya sea bajando o subiendo”, dijo Teresa
Mena.
La
vecina agregó que “hace días colocaron protecciones, sin embargo yo
llevo más de dos años sufriendo con ese problema. Todo esto me ha traído
depresión y un estrés que está con control médico en el Policlínico
Carlos Ibáñez. El doctor me dijo que tenía estrés y depresión producto
de la tensión permanente de que las maquinas entran y salen, además del
tierral y lo que más me defrauda es el hecho de haber quedado
enterrada”.
Demandas
Tras
un largo período, los vecinos no han sido escuchados e incluso tuvieron
que poner demandas y reclamos para la empresa que realizó el camino:
“Presenté un reclamo a Salfa, cuando empezaron a trabajar, donde me
respondieron que iban a tratar de hacer el menos daño posible, de igual
forma hice una denuncia al segundo juzgado. Cuando vino el perito a mi
casa me dijo que esto era un peladero, esto gracias a que las maquinas
ya había entrado y me dejaron este desastre.”
Tras
dos años de sufrimiento, Mena ha sufrido caídas y resbalones producto
de la pendiente que le realizaron a la entrada de su parcela: “Con esa
entrada ocuparon parte de mi parcela que yo cedí gratuitamente al
Ministerio de Obras Públicas, ya esa pendiente que va desde el portón
hacia adentro es de mi propiedad, yo ya no quiero hablar con nadie estoy
agotada”, finalizó.