La pasarela Santos Mardones
era un sueño para los vecinos de ese sector que permitiera la
conectividad hacia el consultorio Carlos Ibáñez del Campo, además de las
escuelas La Milagrosa y Argentina, entre otros puntos, como también a
familias que viven en ambos lados. Los vecinos recuerdan que antaño
usaban un puente colgante, destruido por el desborde del río Las Minas,
ocurrido en el año 2012.
No
obstante, la reciente obra cuenta con un detalle no menor que impide
que la comunidad aproveche en su totalidad esta moderna infraestructura:
no existe una vía en el sector sur que conecte desde la salida de la
pasarela hasta la calle Ignacio Carrera Pinto. En el lugar existe un
sitio eriazo y el acceso permanece inhabilitado para el libre paso de
los peatones.
Sobre
el proceso de regularización, el dirigente vecinal Jorge Vergara dice:
“Se han realizado trámites, pero ha estado lento el proceso, pero la
gente necesita esa vía”, reconoce el dirigente, quien es presidente de
Junta de Vecinos José Santos Mardones, y agrega que había un espacio en
que las personas transitaban por ese lugar, pero ya no existe producto
del cierre perimetral.
“El
tener este paso facilitaría el acceso de las personas, especialmente
los que no tienen vehículos, quienes deben darse una vuelta hacia
Avenida Frei. No hay otra vía por donde cruzar. Es lamentable porque la
solución no la tenemos. Deberían darle prioridad a este tema”, indicó
Vergara, que también es presidente de la Unión Comunal Punta Arenas.
Lo
más llamativo es que la pasarela cuenta con un acceso especial para
personas con discapacidad, quienes no pueden circular por ese lugar
debido a las malas condiciones del terreno cercano hacia la calle
Ignacio Carrera Pinto. “Esta obra es hermosa, pero está botada y no está
cumpliendo su cometido”, lamentó Vergara.