El
término de las ayudas estatales como los bonos IFE y los retiros
previsionales, se está empezando a sentir directamente en las personas,
donde la morosidad volvió a subir, luego de meses de caída libre.
El
Informe de Morosidad elaborado por la Universidad San Sebastián y Dicom
Equifax se detuvo la tendencia a la baja en los deudores morosos en el
último trimestre del año pasado, con una leve alza del 0,1% respecto del
trimestre anterior.
En
cuanto a la Región de Magallanes, los datos de la Superintendencia de
Insolvencia y Reemprendimiento, muestran que en todo 2021, 27 personas
fueron a la quiebra en la región, mientras que otras 12 lograron una
renegociación, a través de la superintendencia.
Rodrigo
Ibáñez, abogado fundador de Defensadeudores.cl, declaró a LUN que en
los primeros dos meses de este año “se han presentado 100 quiebras lo
que significa un aumento del 30% en relación a igual período del año
pasado y contamos con cerca de 800 más en carpeta”.
La
mayoría de los afectados son personas naturales o microempresarios que
no lograron renegociar sus compromisos o llevan más de un año sin
ingresos formales.
La mejor alternativa: renegociar
Antes de llegar a la
quiebra, lo mejor es tratar de llegar a un acuerdo con los acreedores,
aconseja Raimundo Bravo, abogado de Staff Chile. “Pasada esa etapa, si
no están dispuestos a llegar a un acuerdo con nuestro cliente,
preparamos la estrategia administrativa o judicial de protección
patrimonial y de defensa, ya sea un juicio ejecutivo que es donde se
embargan los bienes, o un proceso de liquidación voluntaria”.
Bravo
recuerda que hace tres semanas se publicó la ley que reactiva los
procesos judiciales suspendidos por la pandemia, lo que incentivará
nuevos juicios.
En
cuanto a la renegociación impulsada por la Superintendencia de
Insolvencia, la deuda total no debe superar las 80 UF, es decir, 2
millones 520 mil pesos y un plazo de mora de no más de 90 días.