Esto ocurre después del
fracaso de la ayuda humanitaria en apoyo de los millones de personas que
viven con graves problemas alimenticios.
Sin
luz, sin agua, sin comida, sin Internet, hombres, mujeres y niños
muriendo en los hospitales y algunos alimentos pudriéndose en los
refrigeradores. Así vivieron los venezolanos durante los últimos días.
Incluso, al cierre de esta edición todavía hay hogares sin luz.
Esta
situación no solo la viven los que están en Venezuela, sino todos los
caribeños que están en el exterior y llevan más de cuatro días sin poder
comunicarse con sus familiares. Son momentos difíciles.
En
Magallanes son más de 200 venezolanos, que hacen vida en la región más
apartada de Chile y que han calificado estos días cómo “una película de
terror”. Así lo explicó la presidenta de la Agrupación de Venezolanos en
la Patagonia Chilena, Geri Pérez: “Ha sido doloroso, angustiante, y una
película de terror estar todos estos días desconectados de nuestros
familiares debido al apagón nacional que se produjo en toda Venezuela.
No solo sufren los que están dentro de Venezuela, sino todos los que
estamos en el exterior. Hacemos un llamado a la alta comisionada de los
Derechos Humanos, Michelle Bachelet, para que mire a Venezuela con ojos
de misericordia”, manifestó enfática.
Por
su parte, Magarkys Velásquez, es otra venezolana que hace vida en Punta
Arenas y comparte la misma visión que su compatriota. “Esta agonía no
es solo de quienes están pasando precariedades en Venezuela, sino
también de todos los que hemos emigrado. A Venezuela le urge la ayuda de
la comunidad internacional para salir de este régimen y reconstruir el
país. No solamente sirven las sanciones económicas, se requiere
intervención efectiva e inmediata”, señaló.