Ventas de supermercados cayeron un 23% en junio

Una nueva y drástica caída experimentaron las ventas de supermercados durante el mes de junio en Punta Arenas.

Así
lo reveló ayer el Índice de Ventas de Supermercados, ISUP, que arrojó
una caída del 23 por ciento, en comparación con igual mes del año
anterior, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE)
Magallanes.

La
cifra, nuevamente, es la más alta a nivel nacional, donde el promedio
para este indicador fue un retroceso del 7,4 por ciento. Sin embargo, el
panorama es igualmente negativo en casi todo el país donde sólo tres
regiones arrojaron cifras positivas, en esta medición.

En
cuanto a las ventas, éstas registraron un valor de 461 mil por metro
cuadrado, lo que arrojó una caída del 20 por ciento. Sin embargo, el
número de establecimientos comerciales, no varió en los últimos 12
meses, de acuerdo a esta medición.

 

Reacciones

La
cifra da cuenta del impacto de la pandemia en las ventas y la actividad
económica en general, según expresaron diversos comerciantes locales,
los cuales indicaron, sin embargo, que en junio, también se produjo un
cambio de tendencia en los consumidores, pues éstos empezaron de a poco a
volver a los supermercados, si bien muchos locales más pequeños también
debieron reinventarse.

José
Lizama, dueño del Almacén Lola, recordó que con la cuarentena, mucha
gente se había alejado de los supermercados por miedo al contagio. “Sin
embargo, ya a finales de ese mes, la gente empezó a volver a los
supermercados. Nosotros, sin embargo, con el cambio que se produjo
tuvimos que reinventarnos y convertirnos en un local de distribución de
alimentos y eso nos ayudó mucho. El negocio cambió y entender eso es lo
que nos ha permitido esto”.

Admite
que las ventas han caído desde entonces y se están acercando a los
niveles que había antes de la crisis, pero se trata de un escenario
diferente con nuevas exigencias sanitarias y un público totalmente
distinto del que había antes que todo ocurriera.

Para los comerciantes locales, los momentos que viven actualmente son igualmente difíciles.

El
dueño de un céntrico minimarket de Punta Arenas nos dice: “Durante la
cuarentena cerramos todo y nos pusimos a atender solo por ventanilla, yo
estaba solo porque mi hijo se había accidentado. Fueron meses difíciles
porque vendía a goteras y la gente se agolpaba afuera con viento y
lluvia. Yo sabía que era cuestión de tiempo para que la gente dejara de
venir y en ese caso no me iba a quedar otra que cerrar el negocio.
Apenas mi hijo se recuperó, lo puse a trabajar al lado mío aquí en el
mesón y abrimos tomando todos los resguardos”.

Su relato es parte de los duros momentos que han vivido los comerciantes en los últimos meses debido a la pandemia. 

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