“Después
de esperar justicia por un año, hoy hemos tenido un día negro para
nosotros”, fueron las sentidas palabras de Sara Trujillo Miranda, viuda
del colectivero Jaime Godoy Oyarzún, luego de conocer la sentencia en
contra del conductor que fue llevado a juicio tras protagonizar la noche
del 1 de octubre del año pasado un fatal accidente de tránsito en la
intersección de Avenida Costanera del Estrecho con calle José
Velastegui, en el cual su marido perdió trágicamente la vida.
También
a consecuencia del hecho, la mujer resultó con innumerables secuelas
que la imposibilitaron de por vida a trabajar, mientras que uno de sus
hijos que también iba en el vehículo resultó herido tras el violento
impacto.
Sentencia
El
lunes de esta semana, los magistrados del Tribunal Oral en lo Penal de
Punta Arenas dictaron su veredicto condenatorio en contra de Luis
Humberto Guerrero Guerrero, como autor de los delitos de conducción bajo
la influencia del alcohol, a exceso de velocidad, sin estar atento a
las condiciones del tránsito, con resultado de muerte, lesiones graves y
daños.
Durante
la jornada de ayer, se realizó la audiencia de lectura de sentencia,
dando a conocer la pena de 4 años de presidio para el acusado, la cual
no será con cárcel efectiva, sino que se sustituyó por la libertad
vigilada intensiva, además de ser condenado a pagar una multa de 21
unidades tributarias mensuales (UTM) y se le suspendió la licencia de
conducir por 60 meses. Asimismo, se le reconoció la circunstancia
atenuante de irreprochable conducta anterior.
El voto en contra
Cabe indicar que en este caso la condena no fue unánime,
sino que tuvo el voto en contra del magistrado José Octavio Flores,
quien estimó que las consecuencias de colisión, muerte, lesiones y daños
que se aluden en la acusación, no tienen su causa basal en el proceder o
accionar del imputado.
El
juez postuló que los antecedentes y la pericia que fue presentada en el
juicio por el jefe de la Sección de Investigación de Accidentes de
Tránsito (SIAT) de Carabineros, el capitán Robinson Benelli, para
trasladar la causa basal de la colisión y sus consecuencias desde el
occiso (informe preliminar), al imputado (informe definitivo), serían
insuficientes, para un cambio tan radical de criterio.
“Y
si bien, el acusado Guerrero Guerrero incurrió en infracciones a
algunas disposiciones de la Ley de Tránsito, en cuanto a circulación por
vías públicas conduciendo vehículo motorizado, que son infracciones
simples a tales normas. Sin embargo, como lo acabamos de aludir, sólo se
trata meras infracciones normativas que por sí solas no son suficientes
para atribuirle a él haber ocasionado los resultados de muerte,
lesiones y daños, si estos tienen su origen en una causa basal que le es
ajena”, se extrae del fallo.
“La justicia no vale nada”
Disconforme
con la sentencia, la señora Sara Trujillo lamentó el criterio de los
magistrados para establecer la pena de Luis Guerrero Guerrero, teniendo
en cuenta que el fiscal Manuel Soto había solicitado una pena de seis
años y un día de cárcel, mientras que la abogada querellante Martina
Pradenas pidió diez años.
“Esto
reafirma que en Chile la justicia no vale nada. Se demostró con peritos
de Carabineros, se expusieron todas las pruebas científicas, se
demostró por cámaras que nos detuvimos cuando llegamos a la esquina con
Avenida Costanera, entonces ¿qué más quieren? Mis hijos no van a volver a
ver a su papá, ni yo voy a tener a mi marido, que era una persona
responsable, que nunca tuvo un problema legal ni nada. Él (imputado) no
tenía por qué haber salido, porque se comprobó que mi marido no tuvo la
culpa. Esta sentencia no nos deja conforme ni feliz. Ahora él va a salir
y toda esta gente que se manda una embarrada vuelve a reincidir. A él
no se le juzgó por la Ley Emilia, y es algo que no entiendo. Mi marido
murió y ahí quedó todo”, expresó.
Crítica al juez
En
el mismo tenor, la mujer lanzó sus dardos en contra del voto en contra
del magistrado Flores, indicando que “uno de los jueces se atrevió a
decir que mi marido tuvo la culpa, pero él no iba en el auto, él no
conocía a mi marido, y ¿cuántas veces se han equivocado los jueces en
las condenas que dan? No piensa en el daño que nos hizo. Mi salud nunca
va a ser la misma, me quedan operaciones por hacerme. De una persona
autónoma, ahora tengo que andar para todas partes con mi hijo. Mi marido
no tuvo ninguna oportunidad y a él (condenado) lo dejan salir y andar
libre en la calle. A ese hombre debieron haberlo dejado sin licencia de
por vida”.
Finalmente,
adelantó que se está estudiando la opción de interponer un recurso de
nulidad ante la Corte de Apelaciones de Punta Arenas, con el fin de que
se anule el juicio y se realice otro, pero con distintos jueces, sin
embargo, es una determinación que aún no está tomada, teniendo en cuenta
que desde hoy disponen de diez días para argumentar esta opción.