La
semana pasada fue despachada desde el Congreso de la República la
denominada “Ley TEA”, destinada a asegurar el bienestar de las personas
diagnosticadas con el Trastorno del Espectro Autista (TEA).
La
“Ley marco de protección e integración de personas con trastorno del
espectro autista” tiene como objetivo asegurar el derecho a la igualdad
de oportunidades y resguardar la inclusión social de los niños, niñas,
adolescentes y adultos con TEA, eliminando cualquier forma de
discriminación; promover un abordaje integral de dichas personas en el
ámbito social, de la salud y de la educación; y concientizar.
Originada en el debate legislativo
durante 2021, gracias al impulso de diversas organizaciones de la
sociedad civil y el apoyo transversal de congresistas de todo el arco
político, fue impulsada con particular interés por el gobierno entrante
de Gabriel Boric.
Una enorme alegría
El
seremi de Gobierno de Magallanes, Andro Mimica, manifestó que “haber
tomado la posta de esta causa, empujarla, hacerla realidad, y haber
logrado su aprobación de forma unánime en ambas cámaras, es una enorme
alegría”.
Respecto
de los alcances de la normativa, Mimica detalló que “esta ley garantiza
la provisión de atención médica, social y educativa de personas con
TEA, es importante enfatizar en eso, que hablamos de personas en
general, no solo de niños, porque existen muchos adultos que no han sido
diagnosticados”.
Alcances
La
nueva ley establece definiciones de conceptos como, por ejemplo,
“persona con TEA.” Esta se entenderá como quienes presentan una
diferencia o diversidad en el neurodesarrollo típico; el cual se
manifiesta en dificultades significativas en la iniciación, reciprocidad
y mantención de la interacción y comunicación social, al interactuar
con los diferentes entornos. Así como, también en conductas o intereses
restrictivos o repetitivos.
Asimismo,
contempla medidas en contra de la discriminación arbitraria,
estableciendo que el Estado adoptará las medidas necesarias para
prevenir y sancionar la violencia, el abuso y la discriminación en contra
de dichas personas. Además, determina los deberes del Estado para
asegurar el desarrollo personal, la vida independiente, autonomía e
igualdad de oportunidades de las personas con TEA, asegurando el pleno
goce y ejercicio de sus derechos en condiciones de igualdad con el resto
de la sociedad. En especial, en el ámbito de la inclusión social y
educativa. Esto, con el objeto de disminuir y eliminar las barreras para
el aprendizaje, la participación y la socialización.
“Como gobierno,
liderado por el Gabriel Boric, buscamos que nadie quede atrás, y que
todas las personas con TEA puedan recibir la atención necesaria que
merecen” señaló el seremi.