“Yo siento temor de que esto pueda volver a suceder. Pensé que con la pandemia la gente iba a cambiar su forma de ver las cosas”

El pasado 18 de octubre se cumplió un año del estallido social, hecho en que miles de chilenos se movilizaron en el país y donde cientos de Pyme se vieron afectadas, debido a los disturbios y daños provocados por vándalos.

En Magallanes y en especial su capital regional, Punta Arenas, vivió hechos de violencia y destrozos que aún quedan en la memoria de miles de magallánicos, y que incluso el centro de la ciudad aún refleja los daños.

Una de las personas que se vio fuertemente afectada y que su situación aún no ha mejorado, es Cecilia Villavicencio, dueña del kiosko que está ubicado en calle Waldo Seguel con calle Bories.

Villavicencio vivió la violencia desmedida de los manifestantes desde el primer día en que comenzó la violencia, debido a que todos los hechos culminaban en la Plaza de Armas. Cada vez que comenzaban estos hechos, la comerciante debía cerrar su kiosko y resguardarse, ya que tenía miedo de que su negocio se viera afectado con alguna piedra que pudiera impactarla.

La noche del 21 de diciembre vivió su peor pesadilla, ese día su kiosko se vio afectado debido a una bengala que le tiraron y que le provocó casi una pérdida total, que hasta hoy todavía se sienten.

Los relatos

Pingüino Multimedia conversó con la comerciante quien reconoció que producto de esos hechos y sumado a la pandemia, han sido tiempos difíciles, y que hasta hoy recuerda aquel hecho y que continúa con ese temor de volver a sufrir algún daño.

“Recordar esos hechos son momentos super difíciles, muy complicados, porque estando en el mismo lugar donde se producían todos los desmanes y veía cómo la gente actuaba con mucha agresividad, y constantemente yo estaba con miedo de que le pasara algo al negocio, además no podía trabajar tranquila. Prácticamente tres veces al día tenía que cerrar el negocio porque partían los estudiantes en la mañana, en la tarde los servicios públicos y en la noche la gente en general, y el 18 de octubre en específico recuerdo que fue muy fuerte ese día, todos los negocios tuvimos que cerrar, estábamos muy asustados y hacía muchos años que no veíamos este tipo de situaciones y hubo reacciones muy negativas del grupo que llegó. Yo veía cómo este grupo específico comenzó a tirar muchas piedras y otras cosas, y en el transcurso que pasó esto siempre eran las mismas personas que provocaban estos daños. Estos hechos opacaron todo lo que la gente pedía, ellos iban con la finalidad de hacer mucho daño y eso yo lo viví prácticamente todos los días. En la noche yo no dormía, e incluso a veces a las 3 de la mañana iba a darme una vuelta a ver si le habían hecho  algo al kiosko”, relata con tristeza Villavicencio.

La comerciante reconoce que “desde el año pasado a la fecha ha sido muy complicado, tanto por el estallido social como por la pandemia, este es mi único ingreso y se ha visto afectado. Siempre pensé que a mi kiosko le podía pasar algo, pero nunca pensé que podía llegar a la magnitud que llegó, y cuando me avisaron lo que estaba pasando fue muy angustiante, y cuando vi el video de cómo fue no lo podía creer, ahí me di cuenta que toda la mercadería la perdí y solo me quedé con la máquina de hacer llaves. Se quemó gran parte del techo y el piso, pero esa angustia aún la siento”.

“Yo vivo de esto y ha sido difícil, yo vivía con el dinero del día a día y ese día quede en cero”.

Responsables

Respecto de los responsables del hecho, la comerciante lamentó que hoy estén libres pese al haber evidencia de quiénes fueron los que provocaron los daños. “A mí me mostraron fotos y videos de quién fue quien lanzó la bengala, pero la persona que me lo dio a conocer no quiso a atestiguar  contra la persona y obviamente la entendí, por temor a que le pudieran hacer algo. Se veía un tipo como pandillero, entonces corría el riesgo de que le pudieran hacer algo a la persona que mostró la evidencia. Yo tenía la foto y todo, pero lamentablemente esa persona nunca pagó nada y tu quedas pensando al final ‘perdí todo y esa persona quedo libre, habiéndome hecho un tremendo daño’”.

Finalmente, Villavicencio expresó que “siento temor de que esto pueda volver a suceder. Pensé que con la pandemia la gente iba a cambiar su forma de ver las cosas, pero siento que la gente está con más rabia y más odio, me da mucho miedo y siempre está ese temor”, finalizó la magallánica.

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