Así es el documental que revisa la vida de Jorge Herralde

El
largometraje “Jorge Herralde. Anagrama de un editor”, dirigido por el
cineasta Pau Subirós, no es solo una biografía del editor y fundador de
la editorial Anagrama, sino una muestra de la lucha de un hombre por
levantar su sueño como sea, pese a las adversidades. Además, hay una
referencia a Roberto Bolaño y su relación con el sello.

En
una de las escenas iniciales del filme queda claro cómo es el personaje
central. Tras conocerlo, la fisioterapeuta Cristina López de San Román
comenta: “Me dejó descolocada el amor que tiene por Anagrama, creo que
es su vida”.

Y
no se equivoca. Su paciente, Jorge Herralde, es el fundador y editor de
la Editorial Anagrama, una de las casas editoriales insignias de las
letras hispanoamericanas. Sobre él se trata justamente el recientemente
estrenado documental.

López
cuenta que apenas empezadas las sesiones de fisioterapia, entre
tediosos ejercicios kinésicos y estiramientos, Herralde le consultó: “¿Y
qué has leído de Anagrama?”. Y sin que le bastara eso, le pidió una
lista de los libros que tenía del sello en su casa.

El documental no es una mera reseña biográfica. Se trata sobre todo del relato de cómo un hombre ha llevado a cabo su pasión.

Obligado a reinventarse

En
su juventud –siendo estudiante de ingeniería industrial e hincha del FC
Barcelona- Jorge Herralde Grau (1935) descubrió un libro que lo marcó
“¿Qué es la literatura?”, de Jean Paul Sartre. Ahí empezó todo.

Anagrama
comenzó en octubre de 1967, con la idea de editar libros políticos. “El
instante revolucionario de las juventudes europeas y españolas exigía
un compromiso de guerrilla para acabar con el capitalismo. Ese era el
objetivo de Anagrama” señala en el documental el académico de la U. De
Barcelona, Jordi García.

Es
difícil imaginárselo ahora dada la magnitud que Anagrama tiene en el
mundo editorial, pero –según narra el documental- los primeros diez años
del sello fueron difíciles. “De crecimiento muy lento y de una
precariedad grave”, sostiene García, y eso fue porque con la vuelta a la
democracia, los lectores radicales de izquierda dejaron de leer lo que
publicaba el sello. Ello obligó a Herralde a reinventarse.

Y lo logró.

Fue en ese momento que decidió comenzar a dar a conocer al mundo hispanoparlante a autores de narrativa asequibles. El peligro de desaparecer era en serio y no le quedaba otra opción.

Así,
en Anagrama comenzaron a ser editados autores angloparlantes hasta
entonces desconocidos para el mundo hispanoamericano, como Hunter
Thompson, Irvine Welsh, Jack Kerouac, William Burroughs, o Charles
Bukowski. Eran autores salvajes, jugados. Era el todo o nada.

La fórmula funcionó. Herralde se dio cuenta que sacar buenos libros era la clave. Su propia clave. Y no la soltó más.

Desayunar y comer editorial

En una especie de anécdota, el
escritor mexicano Juan Villoro –autor de la casa- cuenta una costumbre
que tiene Jorge Herralde a la hora de visitar las librerías. “Él va
personalmente, y si no le gusta una estantería, no le gusta una mesa de
novedades, pide un cambio de mesa para sus libros. Está vigilando el
ganado de una manera muy minuciosa”

Es
que el documental –a través de diferentes voces- va trazando la figura
de Herralde como guía, como gestor. Todos coinciden en que siempre está
ahí, con las riendas a tope.

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