El Congreso Futuro 2026 tuvo su jornada estelar en la Universidad de Magallanes (UMAG), donde la reflexión sobre la inteligencia artificial y la tecnología cedió espacio a una disciplina fundamental: la historia. El historiador antártico Francisco Sánchez fue el encargado de responder a la pregunta que abrió su charla: “¿Qué hace un historiador hablando de futuro?”.
A través de un relato cargado de emoción y rigor académico, Sánchez planteó que la Antártica no es solo un laboratorio natural, sino un “punto de reflexión puro” donde la libertad y la acción humana permiten proyectar el destino de la especie por encima de las fronteras geopolíticas.
Valores que trascienden el hielo
Sánchez realizó un recorrido histórico que rescató la visión de figuras como el piloto Pardo, Óscar Pinochet de la Barra y Ramón Cañas Montalva, estableciendo un puente entre la “época heroica” y la modernidad científica:
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Hitos de Soberanía: Expuso detalles inéditos sobre la fundación de las bases Prat y O’Higgins, hitos que catalizaron la investigación científica nacional.
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Resiliencia y Cooperación: Recordó la evacuación de Isla Decepción en 1967, donde la Armada de Chile rescató a científicos británicos y nacionales bajo cenizas volcánicas, ejemplificando el espíritu de auxilio que rige en el continente blanco.
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El Faro de la Esperanza: El cierre visual fue la imagen del Faro Monumental Piloto Pardo, inaugurado en marzo de 2025. Sánchez lo describió como una guía espiritual para la navegación y la seguridad humana en un mundo convulsionado.
“Se suele hablar de una época heroica como algo pasado, pero esos valores y principios humanos trascienden al día de hoy; esa épica nunca ha culminado”, afirmó Sánchez ante una audiencia que incluyó a autoridades del INACh y el Rector de la UMAG.
Chile: Nodo estratégico y humano
El historiador enfatizó que el futuro de Chile en el Sistema Antártico depende de fortalecer a los operadores nacionales (INACh, Ejército, Armada y FACh) y potenciar el turismo sustentable. Para Sánchez, la verdadera ventaja competitiva de la Región de Magallanes no reside solo en su cercanía geográfica, sino en la capacidad de su gente para colaborar bajo intereses científicos compartidos.