Lleva dos semanas en Punta Arena y trae consigo una mochila de sueños y proyectos para
la región. Guillermo Elías Rivera Reyes, es el actual Chef Ejecutivo
del Hotel José Nogueira y tiene como meta lograr potenciar la cocina
regenerativa.
-¿Cómo llegaste a Punta Arenas?
“El
año pasado estuvo medio rudo, murió mi viejita entonces me quise alejar
un poco de Santiago, intenté irme a Concepción, pero como me dedico a
esto y acá hay más trabajo turístico, preferí partir a Williams. Estuve
viviendo seis meses en Puerto Williams, allá me conocieron y me llamaron
para venirme a Punta Arenas”.
-¿Qué te ha parecido la experiencia en Punta Arenas?
“Esta
ciudad es increíble, esta ciudad concentra mucho esa magia de la que
hablan en la Patagonia, acá hay mucha de esa gente. Me gusta, estoy
tratando de habituarme a una ciudad que igual es menos acelerada, lo
cual es muy positivo, pero cuando uno viene de otro cambio, hay que
recular”.
Una apuesta diferente
Una
de las particularidades de este chef, es que trae consigo una idea que
muchos deberían optar, el trabajar con la cocina regenerativa.
“Mi
idea es poder potenciar la gastronomía que va a ayudar a las
comunidades aledañas, que es lo que desarrolla la gastronomía
regenerativa, que es prácticamente como un deber moral de los
cocineros, es como un ‘desde’ hacer comida de este tipo.
El tema es que
acá no se da, la naranja dice Santiago, claro, está bien, acá no se
puede sembrar naranjas, pero tenemos otras cosas, hoy en día tenemos la
tecnología para sembrar lo que queramos en donde queramos, el tema es
que hay que decidirlo”
El penquista, afirma que un lugar
como Magallanes, donde hay éxito, flujo, movimiento es ideal para que
“ese tipo de economía empiecen a crecer.
Finalmente, la gastronomía
regenerativa es transformar un bar un hotel, un restaurante en una
empresa B, es conectarlo con la economía circular, son todas esas nuevas
herramientas teórico prácticas que te sirven para que pucha, estar un
poquito mejor con el planeta y esa búsqueda es compleja, tiene un
esfuerzo bien grande, pero es casi una obligación de los cocineros
recorrer ese camino”.
Las costumbres de los magallánicos
Al
no tener variedad de productos y no potenciar a nuestros granjeros y
productores regionales, los magallánicos se han acostumbrado a consumir
productos poco beneficiosos para nuestra salud, un problema que Rivera
se planteó: “Estamos tan acostumbrados,
el cocinero en especial, que no se preocupa, no interviene la
trazabilidad alimentaria como deberíamos, eso hace que ciudades como
Punta Arenas o Puerto Williams dependan de un tarro, de un ferry,
teniendo que comerse todos los castores de acá, yo quiero comerme todos
los castores que hay acá”.
Quiere
impactar los medios para recuperarlos. “De eso se trata, no es solo que
la señora Berny acá en los altos nos entregue una buena lechuga, una
buena zanahoria, que en el proceso de eso mismo haya recuperado la
tierra, todo eso”.
@PaulaAlarcón
Foto: Jc.Salvador