En
días de liberación juvenil, hippismo y conflictos sociales, Los Jaivas
trabajaron su segundo disco profundizando en la evolución de su sonido.
Así contuvieron sus inicios experimentales, el avant-garde de un disco
como “El volantín” (1971), para conducirse a través de piezas en formato
de canción al alero del naciente rock de raíz folclórica.
La
grabación se realizó en el Estudio 1 del sello IRT —originalmente RCA,
nacionalizado por el gobierno de Allende como IRT—, a cargo de los
ingenieros Fernando Mateo y Franz Benko.
“La
primera grabación pensada para el lanzamiento del grupo fue el single
‘Ayer caché / Todos Juntos’”, cuenta el músico Claudio Parra a través de
un comunicado. “Luego hicimos una sesión exclusivamente con
improvisaciones, de donde se sacó ‘Ciclo vital’ y ‘Cuero y piel’,
creación que junto a ‘Mira niñita’ conforman el segundo single”.
Según
cuenta el pianista de Los Jaivas, tras los sencillos brotó la idea de
editar un nuevo LP sucesor de “El volantín”. “Creamos los temas ‘La
quebrá del ají’, ‘Marcha al interior del espíritu’ y ‘Los caminos que se
abren’, la primera obra con algunos instrumentos sinfónicos que
plasmaron sonoridades que siempre estuvieron presentes en nuestro
imaginario”, cuenta.
La
etiqueta M&E Discos publicará a contar de mañana una reedición del
álbum “La ventana” en formatos CD y vinilo, respetando el arte original
del disco, aunque con un trabajo de remasterización. La labor recayó en
el ingeniero y productor Mariano Pávez (EM 3,14), quien trabajó junto a
los músicos durante el proceso.
“Abrimos cintas que estaban en sus cajas hace más de 30 años, con miedo de abrirlas”, cuenta el productor.
Luego sigue: “Fue un aprendizaje
porque durante el proceso me explicaron el paso a paso de cómo fueron
grabadas las canciones. Estoy muy feliz de haber trabajado en el
proyecto y al puerto que llegamos, pues el sonido logra mayor plenitud.
Rescatamos mucho material”.
“Queríamos
hacer una remasterización de nivel internacional, tomando en cuenta que
las ediciones posteriores a la original eran muy deficientes y sin
trazabilidad clara”, explica Felipe Domínguez, a cargo del proyecto.
“Al
abrir la caja con las cintas de La ventana y ver que teníamos un máster
original con todas las anotaciones del momento, sabíamos que debíamos
hacer un trabajo de primer nivel. Esta reedición se pensó como una
misión de arqueología y un aporte al rescate del patrimonio cultural,
pues hay muchos discos de la historia musical chilena que se han perdido
en el tiempo”, dice el fundador de “Al abordaje muchachos”.