Pasado el mediodía se realizó el funeral del destacado y prolífico
escritor Eugenio Mimica, quien falleció el sábado pasado a la edad de 71 años. El acta de fallecimiento describió que el magallánico autor de
relevantes libros presentó una falla multiorgánica, derivada de un
cáncer en etapa avanzada.
“Cuando
supimos que fue diagnosticado con esta enfermedad fue muy duro, al
principio no dábamos crédito de lo sucedido. Luego pasó que le
entregamos todo lo que estaba a nuestro alcance, principalmente su
esposa, María Vargas, y su hijo, Nicolás Mimica, quienes se esforzaron
en todo y le brindaron la mejor calidad de vida que pudo tener. Hubo
mucho amor hasta el último minuto”, detalló Rodolfo Hahn, periodista de Radio Bío-Bío.
Hahn
fue uno de sus mejores amigos, y no sólo aquello, ya que con él tuvo
una relación de padre e hijo. Todo comenzó cuando lo conoció para un
Festival de la Patagonia, cuando estos se realizaban en el gimnasio de
la Confederación. Esto fue hace unos 15 años atrás, cuando Mimica era
panelista de unas de las tantas radios en las que participó, en ese
entonces con Rodrigo Utz en la radio Camelot.
Posteriormente,
entre 2009 y 2010, condujo un programa en Pingüino Radio junto al
exconcejal Roberto Sahr, hasta que decidió irse a vivir a Santiago. Un
año después fue cuando Rodolfo Hahn dejó la radio El Pingüino para irse a
la Radio Bío-Bío, tras haber sido contratado por este medio.
“Llegué
a Santiago y él no dudó en ofrecerme alojo. Soy pudoroso con esas cosas
y siempre me las he querido arreglar por mi cuenta, pero acepté. Junto
con María Vargas y su nene Nicolás (Mimica) conformamos una pequeña
familia”, comentó el periodista.
Con
ellos convivió en los primeros años desde su llegada a Santiago, y
desde allí nació una amistad que se fue cultivando no solamente desde el
orden de lo intelectual, sino que además desde un sentido afectuoso.
“Logramos entregarnos mucho cariño, mucha comprensión y mucho amor. Fue
una relación que nos hizo transformarnos en padre e hijo con el
transcurso de los años. Él prácticamente me adoptó así y le voy a estar
agradecido durante la vida entera”, relató de manera abierta acerca de la amistad íntima que mantuvieron.
Con
Mimica pudo compartir hasta sus últimos días, por lo que pudo ser
testigo de que el escritor siempre fue cuidadoso de su salud: “Eugenio
era muy responsable, basta con ver todos los chequeos médicos que se
hizo durante todos los años, pero resultó
que en el último chequeo fue cuando lamentablemente aparecieron los
signos de un cáncer muy agresivo, que fue lo que detonó su muerte”,
finalizó.
Entre
los más destacados aconteceres que pudo realizar en su extensa
trayectoria, en el año 2013 fue considerado como miembro de la Academia
Chilena de la Lengua.
Así
mismo, entre las obras más destacadas que dejó como patrimonio
histórico están las novelas “Un adiós al descontento” y “Tierra del
Fuego, en días de vientos ausentes”. Además de sus cuentos “Los
cuatro dueños”, “Comarca fueguina” y “Enclave para dislocados”.
Mientras que, su última obra fue “Un adiós al descontento”, que había
sido reeditada en febrero y que cumplió 30 años desde su primera
edición.