El 15 de octubre de
2008, en el Estadio Nacional, Chile no venció a Argentina, se venció a
sí mismo, por más que aquel triunfo, grabado a fuego en la retina y la
memoria colectiva de una sociedad entera, vaya a pasar a la posteridad
por lo primero.
La deuda histórica contraída, al fin y al cabo, era
exclusivamente propia. Hasta que la saldaron los soldados de Bielsa.
A
aquel gol, merced al solitario tanto de Fabián Orellana a los 35
minutos, siguieron, de hecho y en rigor, dos victorias más (2015 y
2016), jalonadas con sendas tandas de penales de dos Copas América.
Pero
aquel encuentro hace 10 años, continúa siendo el único en que La Roja
venció a Argentina en el tiempo reglamentario de un duelo oficial a lo
largo de casi un siglo.