Alumnos del Liceo Industrial comparten la pasión del automovilismo junto a Apimag

No es muy común, hoy en día poder observar a alumnos de un establecimiento educativo, siendo parte de las funciones y desarrollo de un deporte en especial, durante un fin de semana.
Sin embargo, los estudiantes del Liceo Industrial “Armando Quezada Acharán”,  por tres años han sido parte del desarrollo de las diferentes fechas de la competencia automovilística del autódromo Cabo Negro, donde han ejercido diversas labores y que es organizada por la Asociación de Pilotos de Magallanes, (Apimag), donde los alumnos, estudiantes  de la carrera de  Mecánica, se llenan de conocimientos y experiencias.
El responsable de todo este proyecto e iniciativa, es el docente a cargo de la carrera de Mecánica, Carlos Contreras, con quien conversamos de todo lo que ha significado esta experiencia que ha cumplido tres largos años de trabajo y pasión.

-¿Carlos cómo has estado viviendo esta situación producto del Coronavirus?
“En  lo personal, tratando de acatar al máximo las normativas propuestas por las autoridades de gobierno y sanitarias, tomando conciencia de lo terrible que es el coronavirus para la población,  especialmente para las personas de la tercera edad, aunque nadie está libre que le pueda tocar esta pandemia”.

-¿Cuánto ha repercutido toda esta situación en el Liceo Industrial?
“Ha repercutido de manera importante sobre todo  por ser un liceo técnico profesional que tiene 8 especialidades como son: construcción, instalaciones sanitarias, mecánica industrial, mecánica automotriz, construcciones metálicas, telecomunicaciones, electricidad y electrónica donde, de acuerdo a las especialidades, los estudiantes necesitan de la parte práctica y eso en un poco complicado. No obstante el establecimiento ha dispuesto el trabajo de los estudiantes y profesores en la plataforma Edmodo, pero también se trabaja con guías y en algunos casos algunas redes sociales. En  esta parte, los profesores realizamos un trabajo importante en el aprendizaje de los estudiantes, sobre todo para evitar la deserción escolar. Para eso el establecimiento trabaja junto con una dupla sicosocial, con el grupo PIE, docentes, equipo de gestión, y toda la comunidad del Liceo Industrial”.

-Entrando en lo deportivo, ¿cómo parte esta idea de que los alumnos de Mecánica puedan ser parte de las carreras de Cabo Negro?
“Es parte de un proyecto que tenía hace tiempo. Se dio la posibilidad de conocer al presidente de Apimag, Francisco “Pancho” Cárdenas, por intermedio de Miguel (el pañolero de electrónica del establecimiento), donde se propuso una reunión con el director y afinamos detalles, proponiendo que los estudiantes tengan la posibilidad de interactuar con los mecánicos, pilotos y personal de la asociación. Tuvimos una recepción muy buena, y seguimos trabajando en el proyecto hasta el momento”.

-¿En qué consiste el desempeño de los alumnos en Cabo Negro?
“Los estudiantes cooperan en el autódromo en distintas comisiones, por ejemplo: banderilleros, pesaje, cronometraje, en el corral, en la largada y en lo que sea un aporte para Apimag y el automovilismo”.

-¿Qué ha significado esa experiencia para ti, además siendo parte del apoyo para Apimag?
“Es una tremenda experiencia en lo personal, por el simple hecho que los estudiantes pueden interactuar con personas que conocen del automovilismo, conocen de Mecánica, en general, y siempre tienen una palabra de experiencia, lo que se transforma en aprendizaje con respecto a la mecánica automotriz”.

-¿Cuánto tiempo llevan con este desafío y cómo lo han tomado los alumnos desde el punto de vista del conocimiento y la experiencia?
“Llevamos alrededor de tres años cooperando con Apimag. Ha sido hasta el momento una tremenda experiencia para mí y mis estudiantes sobre todo por el roce con personas que hablan el idioma de la Mecánica, enriqueciendo un nuevo vocabulario con respecto a la especialidad y de paso adquiriendo experiencia. Quiero destacar a las personas que trabajan en Apimag, son tremendamente afables como grupo, también quiero decir que me acompañan algunos estudiantes con los que partimos este desafío, los cuales ya terminaron en el colegio y siguen con nosotros. También, me acompaña un par de damas de la especialidad. Este desafío para los estudiantes del Liceo Industrial es ganar o ganar experiencia”.

-¿Dónde has notado que los alumnos han tenido mayor interés durante este proceso?

“En todos los aspectos han tenido un gran interés, puesto que se trata de conocer las diferentes instancias para realizar una competencia automovilística y eso es lo que les llama la atención e indudablemente los atrae, donde rugen los motores sobre todo los de la categoría 4.000 y 5.000 y que pueden ver en la pista”.

-Tengo entendido que están trabajando en los talleres del Liceo Industrial en el armado de un auto de carrera.
“Efectivamente, es otro desafío que se colocaron los estudiantes y de manera especial este docente, sobre todo para incentivar el trabajo en equipo. Este auto partió de cero, los estudiantes trabajan con el propósito de tener un auto en Cabo Negro, actualmente está listo en la etapa de pintura  y se encuentra en el colegio esperando el regreso de los estudiantes para continuar con el proyecto. En este sentido, no quisiera dejar de agradecer a los que han ayudado desinteresadamente con la ilusión de nuestros estudiantes, como son nuestros auspiciadores que son parte fundamental de este proyecto. Cada una de ellos ha aportado de una manera desinteresada para que este sueño se vuelva realidad”.

-¿Cómo se ha tomado toda esa experiencia dentro del alumnado?
“Es una experiencia especial, ellos vieron un auto que se encontraba en la vereda y me lo comunicaron. Lo adquirimos con la ayuda de los estudiantes y los auspiciadores, lo fueron trabajando y, a su vez, fueron aprendiendo sus partes y sistemas. Aquí no solo los estudiantes de Mecánica trabajaron, lo llevaron a cabo los cursos  de primero a cuarto  medio, incluyendo las demás especialidades. Es un proyecto que pretende incluir a toda la comunidad  del Liceo Industrial”.

-¿Qué se busca por parte el Liceo Industrial y la especialidad de Mecánica cuando los alumnos se hacen parte del deporte tuerca?
“En Cabo Negro compiten varios exalumnos del Liceo Industrial, lo cual para los estudiantes que asisten es un aliciente para incentivarlos en el deporte tuerca. Para uno, como docente, es muy especial puesto que como industrialino me incentiva a seguir por el camino de la Mecánica Automotriz y entregar mis conocimientos a nuevas generaciones”.

-En tu caso, como académico y amante del automovilismo, ¿cómo ves el actual funcionamiento de Apimag?
“En lo que he podido apreciar, Apimag es una asociación que trabaja para el automovilismo en pista. Como toda asociación tiene sus altos y bajos pero en cada competencia han ido creciendo y por ende adquiriendo más experiencia. Han traído por ejemplo, un comisario de argentina, Carlos Fernández, el cual ha puesto su experiencia al servicio del automovilismo. Además, Apimag cuenta con un sistema de pesaje digital, tiene un equipo de cronometraje espectacular y la comunicación por radio es bastante buena, creo que van por un buen camino como asociación”.

-En tus años de experiencia, ¿cómo evalúas el actual parque de pilotos?
“Sin duda que muy bueno. Han llegado a tener más de 100 autos en pista, incluso los pilotos de Puerto Natales han venido a competir y hay una categoría de los históricos, lo que refleja que Magallanes es una región tuerca y que, poco a poco, se ha ido avanzando, colocándose cada vez más interesantes las competencias en Cabo Negro”.

-¿En qué se hace más énfasis al preparar un auto para el automovilismo en pista?
“En que se encuentre dentro del reglamento de la categoría, por ejemplo: que tenga la cilindrada que exige la categoría, que tenga el peso adecuado, los neumáticos que corresponden, buena alineación, motor a punto, que esté bien presentado y sobre todo que sea buen piloto”.

-Hoy los autos adquieren mayor velocidad. ¿A cuánto se puede llegar al final de la recta en Cabo Negro y cómo se trabaja para alcanzar ese rendimiento?
“Algunos autos llegan a 200 y 210 kilómetros aproximadamente al final de la recta. Para alcanzar un óptimo rendimiento, se focaliza con la puesta a punto el motor, trabajar en algunos casos con los distribuidos, cables de bujías, etc., pero también la puesta a punto consiste en tener una buena alineación, buena dirección, buena transmisión, suspensión en buen estado. Trabajando estos sistemas se puede llegar a alcanzar un buen rendimiento”.

-¿Cómo ves hoy en día el actual sistema de seguridad de los pilotos?
“Como dije anteriormente, todo se puede ir mejorando. En las últimas competencias se realizó una revisión antes de la carrera y fue bastante buena. Se les advirtió de la seguridad a los pilotos y lo que tenían que reparar para poder participar en la competencia. La revisión fue mediante una pauta y si el auto estaba apto para la carrera se le colocaba un logo de OK. Creo que es el camino para evitar posibles daños que puedan surgir en la competencia con respecto a la seguridad de los pilotos”.

-¿Qué ha significado en tu vida, la pasión y la mecánica en el automovilismo?
“Es algo muy especial. Entregar los conocimientos de mecánica a los estudiantes es algo impagable. Uno ve como van creciendo tanto en lo académico como en lo personal y llevarlos al automovilismo es totalmente reconfortante. Un ejemplo fue ver a los primeros estudiantes que empezaron con este desafío asistiendo a Cabo Negro. Eso me da la fuerza necesaria para continuar en lo que empecé hace un  par de años”.

-¿Qué se viene para futuro, en este gran proyecto de los alumnos en el automovilismo?
“Bueno. Tener un auto en pista cueste lo que cueste. Sería un gran desafío puesto que los estudiantes de nuestro liceo son alumnos de esfuerzo, decididos a cumplir sus metas. Tal vez más adelante ver a mis estudiantes preparando autos para la competencia en Cabo Negro y además de pilotos. De hecho hay estudiantes de Mecánica que participan en Cabo Negro, es un sentimiento especial para mi persona. Antes de cerrar y agradecer esta especial entrevista, quisiera saludar a todos los estudiantes del Liceo Industrial, también a los exalumnos y comunidad educativa y decirles que seguimos cumpliendo años en la región. La mente es igual que un paracaídas, solo funciona si se abre, dijo Einstein. Y por supuesto agradecer al diario el Pingüino por este gran espacio”.

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