La
deportista magallánica emprendió rumbo al norte del país el 2019, con
solo 14 años y en busca de sus sueños; llegar lo más alto en el futbol
femenino nacional.
En
Punta Arenas, fue una destacada deportista regional, donde toda su vida
ha girado en torno al deporte, practicando desde los 3 años diferentes
disciplinas deportivas; tenis, natación, básquetbol, Bádminton (donde
fue doble campeona nacional y participó en 2 sudamericanos infantiles
representando al país, en Brasil y Perú), pero siempre el fútbol fue su
pasión, defendiendo los colores del Club Leñadura, en diferentes
competencias de futsal y futbolito, jugando contra niños hasta los 12
años, y destacándose sobre el resto.
Alumna
del Colegio Alemán, fue parte del proceso que las llevó a titularse
campeonas de Chile en el Nacional Escolar del 2018 y lideró al equipo
femenino a obtener el 3er lugar en el Sudamericano de Arequipa Perú, en
diciembre de ese mismo año. En ambos eventos (nacional y sudamericano)
Arantxa destacó por su nivel técnico y poder goleador, coronándose como
la máxima artillera de dichas citas deportivas.
Esto
llamó la atención de varios técnicos del norte del país y del
extranjero, de hecho tuvo ofrecimientos para ir a jugar futsal a Brasil
en el equipo que enfrentó en el sudamericano, pero por su corta edad,
ese paso aún era muy prematuro, además que sus objetivos apuntaban a la
Liga Nacional de Futbol Femenino de la ANFP.
Así
en Enero de 2019, emprendió rumbo a Concepción para enrolarse en las
filas de Huachipato, institución con una gran tradición formadora en
divisiones menores en el país. Rápidamente su
liderazgo y carisma destacó entre sus pares, siendo designada la
capitana del equipo Sub 17, que pronto haría su estreno en la Segunda
División del Futbol Femenino (al ser el primer año de Huachipato en esta
categoría, su ingreso era en dicha división). Su poder goleador se hizo
presente desde el debut en la división, cuando en el estreno en el mes
de Abril, tras ir cayendo de local frente a Magallanes por 1-3, Arantxa
anotaría 3 goles para dar vuelta la historia y terminar debutando con
una victoria 4×3. Solo tenia 14 años.
El
2019 y en una gran temporada para ella fue promovida a la categoría
adulta a mediados de año, con tan solo 15 años, lamentablemente durante
el estallido social, el campeonato se suspendió lo que significó que no
pudieran subir a Primera División y seguido vino la pandemia y un 2020
perdido, donde la Segunda División del futbol femenino no volvió a ver
acción. Al prolongarse la emergencia sanitaria este 2021, y no tener
visos que los equipos de la B volvieran a las canchas, su padre realizó
las gestiones para lograr el préstamo por esta temporada de Arantxa a la
Universidad de Concepción, equipo que junto a Fernández Vial, son los representantes de la Región del Bío Bío en la Primera División Femenina.
Tras
más de 2 meses de intentos, en Abril por fin se destrabó el pase y la
chica magallánica pudo comenzar a entrenar en su nueva casa deportiva. Ponerse a punto con sus compañeras, que ya venían entrenando
desde Enero fue todo un desafío, pero con esfuerzo y sacrificio,
trabajando en doble turno, poco a poco fue recuperando su forma física y
ganándose un lugar en el equipo. El ritmo de juego, la velocidad y
roce, eran muy distintos a los vividos en la segunda división.
Debut soñado
Tras cumplir los 17 a finales del mes de mayo (una de las mas jóvenes del plantel de UDEC), por fin llegaba la primera citación, en la 5ta fecha del torneo, el rival, deportes
Iquique. Así a los 65 minutos de juego llegó la oportunidad esperada,
saltar a la cancha, hacer el debut con las “Foreras” en la primera
División y comenzar a hacer realidad un sueño por largo tiempo
esperado… y no pudo ser mejor el estreno, pues al minuto 86 tras
recibir un centro atrás, desde 20 metros, Arantxa
despachó desde fuera del área un potente remate de derecha (ella es
zurda) que se clavó en un ángulo de la portera nortina. Fue un claro
triunfo de 4×1 del equipo penquista, que hoy lucha por entrar entre los 4
primeros lugares de su grupo, para clasificar a los play
off de fin de año. Sus metas son ambiciosas; lograr pronto un lugar en
el equipo titular de la Udec, terminar su cuarto medio, rendir la prueba
de admisión a la Universidad y ver hacia dónde la lleva esta hermosa pasión llamada fútbol.