Chile despidió el Dakar 2015 con la etapa que partió en Calama y
terminó en Cachi. Aunque no fue la mejor forma de terminar el paso de la
caravana por territorios nacionales y los pilotos volvieron a alegar
por el bivouac de la ciudad minera, la organización volvió a quedar
conforme con la participación nacional.
Y una vez terminado el paso de la carrera por suelos nacionales,
vendrán las evaluaciones del gobierno y ASO para definir el futuro de
cara al 2016. Es así como las autoridades gubernamentales tendrán que
analizar los gastos y réditos que dejó la versión 2015 y ver la
posibilidad de albergar un nuevo Dakar.
Pese a la importancia que tiene la carrera, el nuevo gobierno,
encabezado por Michelle Bachelet y la Ministra de Deporte, Natalia
Riffo, no está convencido de invertir tanto dinero para tener nuevamente
las etapas del rally en el país y han notado la baja de interés del
público nacional.
Sin embargo, en ASO, empresa organizadora de la carrera, no quieren
perder el desierto de Atacama y esperan que las negociaciones, que
comenzarán tras el final de la edición 2015, prosperen para mantener a
Chile en el recorrido.
“Hace siete años que estamos trabajando con Chile y cuando se
trasladó a África, Chile y Argentina fueron los primeros países que nos
recibieron y pienso que se creó una historia muy fuerte con el Dakar”,
dijo Gregory Murac, manager de relacione exteriores y encargado de
llevar a cabo la negociaciones.
Fuente:GRAF/PS