Nuevamente el campamento de Calama fue
criticado por los pilotos por la arena que se levanta con el viento. La
caravana del Rally Dakar se devuelve a Argentina.
Todos los años es lo mismo. No sé
porque no hacen el campamento en otro lado”. Esas eran las palabras que se
escuchaban de los pilotos del Dakar cuando comenzó el viento en el bivouac de
Calama.
Como todos los años en que la
ciudad minera ha recibido el Dakar, el campamento se instaló a un costado del
aeropuerto y volvió a decepcionar. Es que una vez que comienza el viento, la
arena se levanta del suelo y hace muy difícil el trabajo de los mecánicos para
arreglar las motos y automóviles, además de complicar el tránsito de los
pilotos por las instalaciones.
Los pilotos intentando refugiarse
de la arena con sus antiparras y sufriendo con el viento fue la última imagen
de Chile en el Dakar 2015. Luego de completada la octava etapa, la carrera se
traslada hasta Argentina para llegar a Salta y emprender rumbo a la meta en
Buenos Aires.
Y la imagen de Calama también
podría ser la última que deja Chile. Luego de recibir la carrera por siete años
consecutivos, desde que llegó a Sudamérica el 2007, los terrenos nacionales
podrían dejar de ser parte del Dakar.
“Como todo evento deportivo,
será evaluado una vez que termine”. A diferencia de años anteriores, donde
se aseguraba que harían todos los esfuerzos por retener la carrera, ahora la
Ministra de Deportes, Natalia Riffo, fue más cautelosa con la posibilidad de
seguir participando en 2016 como sede.
Las evaluaciones vendrán por el
alto costo que significa tener la carrera en suelos chilenos y los réditos que
deja. Lo cierto es que la decisión final dependerá de la negociación que
sostendrán las autoridades gubernamentales, que lo harán por primera vez desde
el segundo periodo de Michelle Bachelet, con ASO.
En la organización también están
conscientes de que podrían dejar de contar con Chile y un miembro al interior
de la organización asegura que “debemos buscar alternativas para el otro
año”. Alternativa que parece solucionarse con la buena recepción que han
tenido en Bolivia.
Gonzalo Perez Amar (Foto:Agencia Uno)