No
falta nada para que se den inicio a los Juegos Binacionales de la
Araucanía. La competencia, que vivirá su vigésimo séptima edición,
tendrá un condimento especial para los magallánicos, ya que se
desarrollarán en suelo local. Tanto puntarenenses como natalinos podrán
vivir en carne propia las acciones de esta cita, y esperando, claro, una
mejor actuación por parte de los representantes dueños de casa.
Y
es que la región viene de un penúltimo lugar conseguido en 2017, solo
superando a la Región de Aysén en la competencia. Resultados que
generaron decepción en ese entonces, pero que ahora buscan ser un
aliciente para mejorar esa actuación y plantarse de frente con las
grandes potencias de la competencia: Río Negro y Chubut.
El
primero es el más ganador de la historia. En total, ha levantado la
copa de campeón de los juegos en once ocasiones, siendo la última en
2016, en los juegos realizados en la Región del Bío Bío. El segundo, en
tanto, fue el último ganador de la competencia, en la cita organizada
por ellos mismos en 2017.
Problemas con la pista de rekortán
Uno
de los puntos problemáticos de la preparación local para los Juegos fue
la de la pista de atletismo del Estadio Fiscal. Esta estructura, que se
encontraba en muy mal estado, está siendo reemplazada por una
completamente nueva, pero su remodelación ha complicado en cierta forma
el proceso de preparación del equipo de atletismo.
Situación
que, en su momento, su entrenador, Eduardo Manso, señaló que “no hay
que ser seremi para darse cuenta que los plazos están demasiado
acotados”. El equipo de atletas de Magallanes, en la última edición de
los juegos, consiguió el séptimo lugar en mujeres y penúltimo en
hombres, por lo que la presión será alta, pese a las condiciones
difíciles, de conseguir un mejor resultado.
En
total, serán más de 2200 los atletas que visitarán estas tierras. En un
evento que además cuenta con varias novedades. La primera es que se
sumaron las categorías femeninas de ciclismo y fútbol, además, por
primera vez contará con deportistas con algún tipo de discapacidad.
Mientras que, por otro lado, los habitantes de la Región de Ñuble será
la última vez que compitan al alero de la Región del Bío Bío.
Magallanes,
en tanto, buscará por primera vez levantar el trofeo de campeón. En
vista de los antecedentes, no será fácil conseguirlo, sin embargo, la
localía podría significar un aliciente importante con miras a mejorar
los resultados deportivos de la magra edición de 2017.