En
tiempos donde el concepto “Sociedad Anónima Deportiva Profesional” trae
malos recuerdos para muchos clubes del espectro del fútbol chileno y
donde Deportes Concepción fue uno de los principales afectados, el
renacer del León de Collao ha sido un verdadero ejemplo de lucha y
resiliencia, en un contexto donde la privatización del balompié, ha
alejado la relación más pura entre las instituciones y su gente.
A
los lilas le quitaron todo. Fueron desafiliados y debieron comenzar
desde cero. Y con ese tesón, Concepción está renaciendo tal cual ave
fénix y de la mano de una nueva Corporación, lograron ser aceptados en
la temporada 2018 de Tercera B, la quinta categoría de fútbol chileno.
Si bien no salieron campeones, ascendieron a la Tercera A, el último
escalón antes de volver al profesionalismo. Ese que quizá nunca debieron
salir, debido a la gran y numerosa hinchada que tienen.
El
sitio Web Primerabchile.cl conversó con el presidente del elenco lila,
Víctor Tornería, quien realizó un extenso análisis sobre la reciente
temporada, que además, tuvo tremendas asistencias de gente al Estadio
Ester Roa Rebolledo, llegando a las 20 mil personas inclusive, algo
inusual para una división amateur.
De todas formas, el timonel rescató que “yo me quedo con las casi cinco
mil promedio del año, porque ese es el público que nos permite
proyectarnos financieramente para el 2019. Se demuestra que el equipo no
era inviable, solamente que estaba en malas manos, mala administración y
que afortunadamente estuvimos a tiempo de recuperar el club”, enfatizó.
Si bien reconoció que ha tenido harto por hacer, sabe que la
gestión se hace en base a la mancomunión actual: “ha sido harto trabajo
pero afortunadamente tengo un directorio que trabaja mucho, trabajan a
la par conmigo, detrás de cada director hay equipos de trabajo, gracias a
ellos, podemos estar teniendo el primer logro deportivo, que es el ascenso”, dijo.