El miércoles, Luis Larraín asumió como nuevo presidente de Universidad Católica. Y su primera gran labor será la contratación del nuevo entrenador de la UC. El argentino Eduardo Berizzo corre con ventaja para calzarse el buzo universitario, y, pese a que ayer el “Toto” aseguró que “no me reuniré con nadie hasta que termine mi contrato con O’Higgins (fines de mayo)”, en Cruzados SADP dan por hecho el arribo del ex defensa a la precordillera, informó La Tercera.
De hecho, están dispuestos a hacer un sacrificio económico para satisfacerlo. Larraín ya dio luces de ello: “La UC tiene los recursos para contratar un técnico de ese nivel”, dijo.
La idea, cuentan en la precordillera, es que el ex adiestrador de Estudiantes de La Plata cuente con todas las comodidades y requerimientos para realizar su trabajo en Las Condes. Así, al millón de dólares que Católica está dispuesta a desembolsar por temporada en el “Toto”, se suma la reestructuración del actual plantel.
En San Carlos buscan a tres delanteros, un central (Jonathan Bottinelli no seguirá) y un volante creativo que “apure” a Darío Bottinelli. Y si alcanza el dinero, un lateral derecho.
“Llegarán jugadores de calidad. Eso no significa que nos vamos a volver locos contratando a diestra y siniestra”, comenta una fuente directiva de Universidad Católica.
Cruzados dispone de US$ 2,5 millones para reforzarse de cara al segundo semestre.. En ese sentido, en el plantel valoran el sacrificio que anuncian de la plana mayor. “Si van a poner más dinero y si eso significa que nos va a ir bien, bienvenido sea. Sin duda que si ponen más plata pueden traer gente mejor”, expuso Cristián Alvarez, quien termina contrato en mayo, pero que es prioridad para renovar.