La
historia de Martina Navarro llama la atención por si sola. La
deportista más laureada de los Juegos de la Araucanía en la historia de
Magallanes, tuvo una increíble carrera en la natación, sin embargo, con
solo 23 años, ya se encuentra retirada de la especialidad.
Todo
un reflejo de lo que sucede con Magallanes en el deporte. Pocas
oportunidad, y poca continuidad que se reflejan en el escaso roce
competitivo que muestran nuestros representantes en las actuales
ediciones de los Juegos de la Araucanía, en donde hace varios años no se
pasa del noveno lugar en la general.
Por
lo mismo, Martina, quien consiguió 28 medallas en cuatro ediciones de
la competencia, de las cuales 18 fueron doradas, es palabra autorizada
para hacer un balance de la participación magallánica en estos Juegos.
“En
general, la zona geográfica no ayuda en nada. Si ya es difícil para el
resto del país sacar deportistas de nivel, para nosotros es el doble”,
sentencia.
Aunque
contrasta esa idea con el hecho de que esas oportunidades nunca han
existido en esta zona, sin embargo, en el pasado los resultados eran
mejores que los de ahora. “Han cambiado las ganas. Son diferentes
generaciones. No sé si se está partiendo desde chicos con los niños. Ya
partimos en desventaja con el resto de los lugares”.
“Yo
creo que es posible volver a los primeros lugares, pero se tiene que
motivar a los entrenadores. Y antes que a ellos, al Gobierno, a las
instituciones que permiten financiar esas cosas, pero no se ve un gran
cambio”, agregó.
“Magallanes
está lejos de todo. Cuando competíamos, era significativo cuando nos
iba bien, pero eran los menos. Al final, lo que falta es apoyo de la
ciudad. Hay que aprovechar a los talentos. Pero primero se tiene que
saber que en cualquier lugar de Chile se pueden conseguir medalla”,
agregó.
Retiro prematuro
Martina es franca a la hora de analizar los motivos de su retiro. “Si fuese por mi yo seguiría nadando”, confiesa.
Sin embargo, problemas
con su entrenador en aquella época, terminaron alejándola del deporte.
Actualmente estudia Administración Gastronómica en Santiago.
Una
carrera truncada por donde se le mire, considerando la gran cantidad de
logros que consiguió tanto a nivel juvenil como adulto. Las 28
medallas, conseguidas entre 2009 y 2012 fueron suficientes para
catapultarla como una de las grandes caras de recambio en la natación.
Compitió en un mundial de la especialidad en 2011, en donde consiguió el vigésimo puesto en 200 metros mariposa, y además participó en Panamericanos, y torneos de alto nivel en el circuito.
A
la hora de recordar los motivos, Martina es clara. “Acá no te da para
vivir siendo deportista. Salvo que te vayas al extranjero a vivir, pero
yo no quería eso. Al final, el conflicto con mi entrenador me terminó
alejando. Ahora solo nado por hobby”.
@CamiloEncina